David Ortega López
Investigador independiente, España
mcdavid1988@gmail.com, https://orcid.org/0000-0003-2737-868X
RESUMEN
La batalla de la Axarquía fue un episodio bélico ocurrido en 1483 entre los cristianos y los nazaríes que supuso la derrota de los primeros en un medio montañoso favorable a los musulmanes. Como objetivos nos marcamos descubrir las causas, el desarrollo y las consecuencias desde las perspectivas ofrecidas por los distintos cronistas de los siglos XV y XVI, evaluar las tácticas militares y conocer el paisaje axárquico en función de las descripciones ofrecidas. Para ello, se hace uso no solo de las crónicas, sino también de los repartimientos de Málaga, documentación arqueológica, etc. Así pues, interpretamos que, dentro de las diferentes conquistas del emirato naṣrī, esta batalla fue una algarada en origen contando con un gran despliegue militar donde el engaño, el desconocimiento del territorio y la falta de espacio para desplegar la artillería y producirse combates a campo abierto, demuestra cual era el punto débil del ejército cristiano.
Palabras clave: Axarquía; cristianos; musulmanes; guerra; Edad Media; Málaga.
ABSTRACT
The battle of the Axarquía was a war episode that occurred in 1483 between the Christians and the Nasrids that meant the defeat of the former in a mountainous environment favorable to the Muslims. As objectives we set ourselves to discover the causes, development and consequences from the perspectives offered by the different chroniclers of the fifteenth and sixteenth centuries, evaluate military tactics and know the Axarchic landscape according to the descriptions offered. For this, use is made not only of the chronicles, but also of the distributions of Malaga, archaeological documentation, etc. Thus, we interpret that, within the different conquests of the Naṣrī emirate, this battle was originally a riot with a great military deployment where deception, ignorance of the territory and lack of space to deploy artillery and open field combat, shows what was the weak point of the Christian army.
Keywords: Axarquia; Christians; Muslims; war; Middle Ages; Malaga.
Recibido: 24-07-2025 / Aceptado: 06-03-2026 / Publicado online: 30-06-2026
Cómo citar: Ortega López, D. (2026). “Un episodio fallido de la conquista de Málaga: la batalla de la Axarquía de 1483”. Gladius, 46: 434. DOI: https://doi.org/10.3989/gladius.2026.434.
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2. ANTEQUERA COMO PUNTO DE PARTIDA
3. ALQUERÍAS Y ATALAYAS EN EL CAMPO DE CÁMARA
4. POR LOS MONTES DE MÁLAGA: LA BATALLA DE MOCLINEJO
5. BIZILYĀNA: DE ḤIṢN-ALQUERÍA COSTERA A DESPOBLADO
6. VUELTA A LOS MONTES DE MÁLAGA: EL CERRO DE LA MATANZA
7. VICTORIA MUSULMANA VERSUS DERROTA CRISTIANA
Cuando nos adentramos en un episodio no tan desarrollado en las investigaciones, pero sí bien descrito en algunas crónicas como es la «batalla de la Axarquía», la «derrota de la Axarquía», entre otros, es necesario aclarar que no solo hay que analizarlo desde una perspectiva militar, sino también paisajística.
El presente artículo tiene la intención de continuar con el análisis de la microhistoria, como otros historiadores han llevado a cabo con anterioridad como, por ejemplo, Virgilio Martínez Enamorado y José Antonio Castillo Rodríguez (2007) con la “Rota de Calaluz”. En dicho estudio, se describe que el ejército castellano fue derrotado, pero esta vez por los mudéjares en 1501, completándolo con un análisis toponímico y geográfico.
Nos situamos en la antigua Axarquía de Málaga, un espacio comprendido entre la tierra de Vélez al este y el río Guadalmedina al poniente, donde predominan los Montes de Málaga y territorialmente se dividen entre la Axarquía dependiente de Málaga y la ṭā‘a de Comares, esta última ocupando parte de los Montes de Málaga y de la depresión de Colmenar-Riogordo y una sección de la dorsal bética al norte (Fig. 1).
Figura 1. Ubicación y extensión de la Axarquía. Fuente: elaboración propia.
El hecho ocurrido en marzo del año 1483, 888 de la hégira, fue una algarada por parte del ejército cristiano en los Montes de Málaga que acabó convirtiéndose en una batalla surgida a partir de una gran emboscada, saldándose con una clara victoria de los nazaríes sobre los cristianos. Han sido numerosos cronistas castellanos quienes registraron lo sucedido (Anónimo, 2003Anónimo (2003). Historia de los hechos del Marqués de Cádiz. Estudio preliminar, edición e índices por J. L. Carriazo Rubio. Granada: Universidad de Granada., 217-222; 2020Anónimo (2020). Tractado del origen de los reyes de Granada. Estudio y edición crítica Frédéric Alchalabi. Granada: Universidad de Granada., p. 145; Bernáldez, 1870Bernáldez, A. (1870). Historia de los Reyes Católicos Dn Fernando y Da Isabel. Escrita por el Bachiller Andres Bernaldez, Cura de los palacios y Capellán del Arzobispo de Sevilla D. Diego Deza. Sevilla., pp. 164-170; Fernández de Palencia, 2012Fernández de Palencia, A. (2012). Guerra de Granada. Barcelona: Linkgua., pp. 44-48; Galíndez de Carvajal, 1992Galíndez de Carvajal, L. (1992). Memorial o Registro Breve de los Reyes Católicos. Introducción y estudio por J. Carretero Zamora. Segovia: Patronato del Alcázar y Academia de Artillería., ff. 9r-9v; Garibay, 2019Garibay, E. de (2019). Historia de los reyes moros de Granada. Edición de C. I. Lorca González. Granada: Universidad de Granada., p. 149; Henríquez de Jorquera, 1987Henríquez de Jorquera, F. (1987). Anales de Granada. Descripción del Reino y Ciudad de Granada. Crónica de la Reconquista (1482-1492). Sucesos de los años 1588 a 1646. Estudio preliminar y nuevos índices por P. Gan Giménez y L. Moreno Garzón, edición de A. Marín Ocete. Granada: Universidad de Granada y Ayuntamiento de Granada., pp. 304-305; Mármol Carvajal, 2015Mármol Carvajal, L. del (2015). Historia del rebelión y castigo de los moriscos del Reino de Granada. Edición, notas e índices de J. Castillo Fernández. Granada: Universidad de Granada, Tres Fronteras ediciones y Diputación de Granada., pp. 56-57; Nebrixa, 1565Nebrixa, A. (1565). Chronica de los muy altos y esclarecidos reyes Catholicos don Fernando y doña Ysabel de gloriosa memoria. Valladolid., ff. 168r-171r; Pulgar, 1780Pulgar, H. del (1780). Crónica de los señores Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel de Castilla y de Aragon escrita por su cronista Hernando del Pulgar cotexada con antiguos manuscritos y aumentada de varias ilustraciones y enmiendas. Valencia., pp. 203-207; Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., pp. 161-165), pero también conocemos algunas referencias musulmanas (Bustani y Quirós, 1940Bustani, A. y Quirós, C. (1940). Fragmentos de la época sobre noticias de los Reyes Nazaritas o Capitulación de Granada y Emigración de los andaluces a Marruecos. Larache: Publicaciones del Instituto General Franco., pp. 13-14; Eguílaz Yanguas, 1894Eguílaz Yanguas, L. (1894). Reseña histórica de la conquista del Reino de Granada por los Reyes Católicos según los cronistas árabes. Granada., pp. 15-16). En su conjunto, todas estas obras resultan imprescindibles para el conocimiento de este episodio histórico, no obstante, unas resultan más extensas y descriptivas frente a otras más escuetas o resumidas.
Es nuestra intención llevar a cabo un profundo estudio de todas las crónicas que describen este acontecimiento histórico para proceder al análisis del itinerario seguido por los contingentes militares, los espacios con alguna construcción, sean atalayas, alquerías o torres de alquería y el medio físico donde hubo interactuación. Nuestra interpretación contará también con las diferentes perspectivas aportadas por algunos investigadores para así poder completar una visión general y específica sobre este suceso para explicar cómo sucedió este triunfo musulmán sobre el ejército cristiano.
La entrada cristiana en la Axarquía estuvo encabezada por Rodrigo Ponce de León, a la sazón marqués de Cádiz, quien estaba en Marchena, y el maestre de Santiago, Alonso de Cárdenas, encontrándose en Écija. Pero también contaba con alguien decisivo, Bernardino de Osuna. Este personaje de origen musulmán, realmente buen conocedor del territorio y residente en dicha villa, de ahí su sobrenombre, sería clave en convencer al maestre para ir a la Axarquía de Málaga, justificando que si realizaba una cabalgada conseguirían obtener mucho ganado. Añadió, para la tranquilidad del maestre, que sería cerca de la ciudad donde había un camino muy llano, por lo que las batallas a campo abierto serían exitosas, más a sabiendas de que habría pocos hombres a caballo por parte de los nazaríes (Anónimo, 2003Anónimo (2003). Historia de los hechos del Marqués de Cádiz. Estudio preliminar, edición e índices por J. L. Carriazo Rubio. Granada: Universidad de Granada., p. 217; Bernáldez, 1870Bernáldez, A. (1870). Historia de los Reyes Católicos Dn Fernando y Da Isabel. Escrita por el Bachiller Andres Bernaldez, Cura de los palacios y Capellán del Arzobispo de Sevilla D. Diego Deza. Sevilla., p. 164; Nebrixa, 1565Nebrixa, A. (1565). Chronica de los muy altos y esclarecidos reyes Catholicos don Fernando y doña Ysabel de gloriosa memoria. Valladolid., f. 168r; Pulgar, 1780Pulgar, H. del (1780). Crónica de los señores Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel de Castilla y de Aragon escrita por su cronista Hernando del Pulgar cotexada con antiguos manuscritos y aumentada de varias ilustraciones y enmiendas. Valencia., pp. 203-204; Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., p. 13). Frente a esta idea cristiana de adentrarse con el objetivo del ganado, desde la perspectiva musulmana, los cristianos hicieron una incursión en sus tierras con objeto de apresar a sus habitantes y destruir las alquerías (Bustani y Quirós, 1940Bustani, A. y Quirós, C. (1940). Fragmentos de la época sobre noticias de los Reyes Nazaritas o Capitulación de Granada y Emigración de los andaluces a Marruecos. Larache: Publicaciones del Instituto General Franco., p. 13). Pero, a decir verdad, tal y como veremos más adelante, ni la Axarquía era rica en ganado por la escasez de agua y abundancia de cultivos, ni los caminos eran accesibles y amplios debido a la orografía tan abrupta.
La ingenuidad del maestre por fiarse de su adalid le llevó a pecar de la avaricia por conseguir un buen botín y las buenas palabras de Bernardino tuvieron como consecuencia que el maestre escribiera al marqués de Cádiz para verse entre Écija y Marchena, en cuya conversación el maestre puso de manifiesto el deseo de entrar en la Axarquía junto al marqués, a lo que este, si bien aceptaba atacar a los nazaríes, no se fiaba del escenario axárquico al ser la tierra fragosa y, por ende, peligrosa, por lo que el maestre reaccionó convencido de que la entrada era segura (Anónimo, 2003Anónimo (2003). Historia de los hechos del Marqués de Cádiz. Estudio preliminar, edición e índices por J. L. Carriazo Rubio. Granada: Universidad de Granada., p. 217; Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., p. 161). Tras esta reunión, retornaron a sus villas desde donde contactaron con Juan de Silva, quien ostentaba el título de conde de Cifuentes, con Alonso de Aguilar, señor de la casa de Aguilar y con Pedro Enríquez, adelantado mayor de Andalucía, para así contribuir a la algarada (Anónimo, 2003Anónimo (2003). Historia de los hechos del Marqués de Cádiz. Estudio preliminar, edición e índices por J. L. Carriazo Rubio. Granada: Universidad de Granada., p. 217; Pulgar, 1780Pulgar, H. del (1780). Crónica de los señores Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel de Castilla y de Aragon escrita por su cronista Hernando del Pulgar cotexada con antiguos manuscritos y aumentada de varias ilustraciones y enmiendas. Valencia., p. 204; Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., p. 161).
Estos caballeros partieron junto a sus ejércitos hacia Antequera, cuyos jóvenes procedían de Carmona, Écija, Jerez y Sevilla. Muchos de los cordobeses siguieron a Alonso de Aguilar, la nobleza ecijana y comendadores de la orden de Santiago siguieron al maestre, los sevillanos al conde de Cifuentes y al adelantado de Sevilla y, por último, los jerezanos al marqués de Cádiz y al corregidor y alcaide de Jerez, Juan de Robles (Anónimo, 2003Anónimo (2003). Historia de los hechos del Marqués de Cádiz. Estudio preliminar, edición e índices por J. L. Carriazo Rubio. Granada: Universidad de Granada., p. 218; 2020Anónimo (2020). Tractado del origen de los reyes de Granada. Estudio y edición crítica Frédéric Alchalabi. Granada: Universidad de Granada., p. 145; Fernández de Palencia, 2012Fernández de Palencia, A. (2012). Guerra de Granada. Barcelona: Linkgua., p. 44; Garibay, 2019Garibay, E. de (2019). Historia de los reyes moros de Granada. Edición de C. I. Lorca González. Granada: Universidad de Granada., p. 149; Henríquez de Jorquera, 1987Henríquez de Jorquera, F. (1987). Anales de Granada. Descripción del Reino y Ciudad de Granada. Crónica de la Reconquista (1482-1492). Sucesos de los años 1588 a 1646. Estudio preliminar y nuevos índices por P. Gan Giménez y L. Moreno Garzón, edición de A. Marín Ocete. Granada: Universidad de Granada y Ayuntamiento de Granada., p. 304; Mármol Carvajal, 2015Mármol Carvajal, L. del (2015). Historia del rebelión y castigo de los moriscos del Reino de Granada. Edición, notas e índices de J. Castillo Fernández. Granada: Universidad de Granada, Tres Fronteras ediciones y Diputación de Granada., pp. 56-57; Nebrixa, 1565Nebrixa, A. (1565). Chronica de los muy altos y esclarecidos reyes Catholicos don Fernando y doña Ysabel de gloriosa memoria. Valladolid., f. 168r; Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., pp. 161-162). Además de estos, debemos mencionar la participación de Juan de Vera (Bernáldez, 1870Bernáldez, A. (1870). Historia de los Reyes Católicos Dn Fernando y Da Isabel. Escrita por el Bachiller Andres Bernaldez, Cura de los palacios y Capellán del Arzobispo de Sevilla D. Diego Deza. Sevilla., p. 164; Nebrixa, 1565Nebrixa, A. (1565). Chronica de los muy altos y esclarecidos reyes Catholicos don Fernando y doña Ysabel de gloriosa memoria. Valladolid., f. 168r), Bernardino Manrique, quien era hijo de Garci Fernández Manrique y encargado de la guarda y justicia de Córdoba, los alcaides de Antequera, Morón, Archidona y de otras fortalezas cercanas, los capitanes Juan de Almaraz y Bernal Francés, entre otros (Lafuente Alcántara, 1852, p. 212; Nebrixa, 1565, f. 168r; Pulgar, 1780, p. 204).
En la ciudad de Antequera, los adalides del marqués, uno de ellos llamado Luis Amar (Luis Aḥmar o Luis ‘Ammār) expusieron lo perjudicial que sería atacar la Axarquía, proponiendo el marqués desviar la ofensiva hacia Almogía, Zahara o la Serranía de Ronda, contando con pocos simpatizantes, quienes estaban de acuerdo en que en la Axarquía había poco ganado y beneficiaría a la defensa nazarí, frente al resto de caballeros convencidos por el adalid Bernardino en que tal vez la tierra fragosa se situaría al comienzo (Anónimo, 2003Anónimo (2003). Historia de los hechos del Marqués de Cádiz. Estudio preliminar, edición e índices por J. L. Carriazo Rubio. Granada: Universidad de Granada., p. 218; Bernáldez, 1870Bernáldez, A. (1870). Historia de los Reyes Católicos Dn Fernando y Da Isabel. Escrita por el Bachiller Andres Bernaldez, Cura de los palacios y Capellán del Arzobispo de Sevilla D. Diego Deza. Sevilla., pp. 164-165; Fernández de Palencia, 2012Fernández de Palencia, A. (2012). Guerra de Granada. Barcelona: Linkgua., pp. 44-45; Lafuente Alcántara, 1852Lafuente Alcántara, M. (1852). Historia de Granada, comprendiendo la de sus cuatro provincias Almería, Jaén, Granada y Málaga, desde remotos tiempos hasta nuestros días. París: Baudry., p. 208; Nebrixa, 1565Nebrixa, A. (1565). Chronica de los muy altos y esclarecidos reyes Catholicos don Fernando y doña Ysabel de gloriosa memoria. Valladolid., f. 168v; Pulgar, 1780Pulgar, H. del (1780). Crónica de los señores Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel de Castilla y de Aragon escrita por su cronista Hernando del Pulgar cotexada con antiguos manuscritos y aumentada de varias ilustraciones y enmiendas. Valencia., p. 204; Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., p. 162).
En este caso, frente a la lealtad de algunos adalides a sus señores, Bernardino de Osuna pudo actuar como venganza hacia el ejército cristiano, para que se hiciera el menor daño posible a sus compatriotas nazaríes o incluso que hubiera percibido algún tipo de recompensa por parte de los nazaríes si conseguía adentrar a los cristianos en los Montes de Málaga.
Dicho miércoles partieron los ejércitos desde Antequera, siendo la composición de la avanzada militar la siguiente: a la cabeza se situaba el adelantado Pedro Enríquez, Alonso de Aguilar y algunos capitanes del rey Fernando con gente de Antequera, suponiendo 800 lanceros junto a los adalides quienes guiaban a todo el ejército; detrás de estos, el segundo batallón con el conde de Cifuentes con 200 lanceros; en el tercer batallón se encontraba el marqués de Cádiz con 700 lanceros. Finalmente, en la retaguardia, el maestre de Santiago, el cual sumaba 700 lanceros según el cronista del marqués de Cádiz o 600 lanceros según Diego de Valera (Anónimo, 2003Anónimo (2003). Historia de los hechos del Marqués de Cádiz. Estudio preliminar, edición e índices por J. L. Carriazo Rubio. Granada: Universidad de Granada., p. 218; Nebrixa, 1565Nebrixa, A. (1565). Chronica de los muy altos y esclarecidos reyes Catholicos don Fernando y doña Ysabel de gloriosa memoria. Valladolid., f. 168v; Pulgar, 1780Pulgar, H. del (1780). Crónica de los señores Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel de Castilla y de Aragon escrita por su cronista Hernando del Pulgar cotexada con antiguos manuscritos y aumentada de varias ilustraciones y enmiendas. Valencia., p. 204; Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., p. 162).
El total de lanceros según se recoge de la Historia de los hechos del marqués de Cádiz eran 2400 (Anónimo, 2003Anónimo (2003). Historia de los hechos del Marqués de Cádiz. Estudio preliminar, edición e índices por J. L. Carriazo Rubio. Granada: Universidad de Granada., p. 218), en cambio, para Diego de Valera fueron 2300 (Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., p. 162). Alonso Fernández de Palencia aumentaría la cifra hasta 2700 e identificaría pocos peones (Fernández de Palencia, 2012Fernández de Palencia, A. (2012). Guerra de Granada. Barcelona: Linkgua., p. 44) e incluso para Andrés Bernáldez fueron más de 3000 caballeros y 1000 peones, es decir, 4000 soldados (Bernáldez, 1870Bernáldez, A. (1870). Historia de los Reyes Católicos Dn Fernando y Da Isabel. Escrita por el Bachiller Andres Bernaldez, Cura de los palacios y Capellán del Arzobispo de Sevilla D. Diego Deza. Sevilla., pp. 164-165). Finalmente, según expone Eguílaz Yanguas, la perspectiva nazarí ofreció un ejército cristiano compuesto por 8000 hombres (Eguílaz Yanguas, 1894Eguílaz Yanguas, L. (1894). Reseña histórica de la conquista del Reino de Granada por los Reyes Católicos según los cronistas árabes. Granada., p. 15).
En cualquier caso, se evitaba llevar la artillería tanto por ser una algarada sin que hubiese una fortaleza o ciudad a la que atacar y conquistar, como por la posibilidad de que el terreno finalmente ofreciera dificultades para trasladar la maquinaria pesada. Sin embargo, el alto número de soldados a priori parecía ser suficiente como para tomar sin dificultad cualquier asentamiento y no una simple algarada.
Cuando el miércoles 19 de marzo partieron de Antequera era de día, si bien se desconoce la hora exacta de salida, en todo caso sería tras los preparativos militares y el almuerzo. Si al menos la entrada se inició por la tarde de dicho miércoles, por la noche parece ser que siguieron recorriendo el camino hasta que amaneció, concretamente a las 7 de la mañana, siendo ya jueves 20 de marzo, momento en el que estaban en tierras malacitanas (Anónimo, 2003Anónimo (2003). Historia de los hechos del Marqués de Cádiz. Estudio preliminar, edición e índices por J. L. Carriazo Rubio. Granada: Universidad de Granada., p. 218; Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., p. 162), lo cual no parece creíble. No obstante, para Hernando del Pulgar y Antonio de Nebrixa, el jueves llegaron más bien tarde a tierras musulmanas, algo menos verosímil (Nebrixa, 1565Nebrixa, A. (1565). Chronica de los muy altos y esclarecidos reyes Catholicos don Fernando y doña Ysabel de gloriosa memoria. Valladolid., f. 168v; Pulgar, 1780Pulgar, H. del (1780). Crónica de los señores Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel de Castilla y de Aragon escrita por su cronista Hernando del Pulgar cotexada con antiguos manuscritos y aumentada de varias ilustraciones y enmiendas. Valencia., p. 204).
¿Cuál sería el itinerario del contingente cristiano? La inexistencia de un camino bien preparado para carretas y el ritmo de los batallones con sus pertrechos hacían posible multiplicar el tiempo dedicado, pese a que el terreno andado no era tan fragoso, pues desde la alcazaba antequerana partirían en paralelo al río de la Villa, ascenderían seguramente a la Boca del Asno, siendo este suave y el camino hacia la fortaleza de Cauche no sería accidentado. Entre la alcazaba de Antequera y la fortaleza de Cauche hay 15 km, lo que se traducen en 3 horas y 20 minutos andando por la antigua vereda (Fig. 2).
Figura 2. Recorrido entre Antequera y Cauche. Fuente: elaboración propia.
Tal y como creemos, presumiblemente el puerto que atravesarían sería el de la Boca del Asno, a 7,22 km al sureste de Antequera en línea recta, pues es la opción más plausible al conformarse como el camino más accesible y directo hacia tierras nazaríes. La Boca del Asno o Boca del Asna como se recogía en los textos antiguamente, es un puerto de montaña que se encuentra entre la Sierra de las Cabras-Los Lastonares al este y la Sierra del Torcal-Sierra Pelada al oeste, a unos 850 m de altitud. Este paso constituía uno de los nexos de comunicaciones entre Antequera y Vélez. Otro hito era la fortaleza de Cauche (Martínez Enamorado, 2005-2006Martínez Enamorado, V. (2005-2006). “Algunos topónimos andalusíes de la Tierra de Antequera”. Estudios sobre Patrimonio, Cultura y Ciencias Medievales, 7-8, pp. 219-241., pp. 227-230), encontrándose a unos 650 m de altitud al sur del puerto de las Pedrizas y de Sierra Prieta y al este del arroyo del Cauche. Pero también contemplamos otra opción, que partieran hacia el puerto de las Pedrizas o, en su defecto, por los inmediatos puertos de Lucena o de la Fresneda, todos estos al este de la Boca del Asno, opción defendida por Ortiz Lozano (2012Ortiz Lozano, F. (2012). Historia medieval de la tierra de Málaga. Musulmanes y cristianos en el valle de Ardales. Ardales: autoedición., p. 773). De escoger tal camino desembocarían igualmente en la fortaleza de Cauche.
Aprovecharían la noche para no ser vistos por las atalayas nazaríes para continuar desde la fortaleza de Cauche. Aunque los hechos del marqués indicasen que «por mucho que andouieron, non pudieron llegar a las aldeas», creemos que la corta distancia y el medio físico no fueron un impedimento para alcanzar las tierras musulmanas, por lo que hay una deformación de la distancia real.
No obstante, las fuentes son claras, hubo una demora en llegar a tierras enemigas y se explica que la intromisión cristiana fue vista por los nazaríes fácilmente desde las atalayas al ser un contingente tan amplio a la par que lento, siendo una de estas la torre de Zambra, por lo que se advirtió del peligro que se acechaba aquel 20 de marzo, demostrando así la efectividad del sistema de vigilancia, al menos para que las poblaciones huyeran y no para que los ejércitos de Comares, Málaga y Vélez fuesen a hacer frente a los cristianos. Pero también creyeron que habría una expedición castellana en tierras nazaríes al estar ausente Abū al-Ḥasan, conocido como Muley Hacen. Se ha explicado que los musulmanes junto a sus principales bienes como fueron los ganados, se refugiaron en las torres de alquería y en lo más recóndito de las sierras con tal de defenderse, razón por la que apenas pudieran apresar a la población autóctona y obtener ganado (Anónimo, 2003Anónimo (2003). Historia de los hechos del Marqués de Cádiz. Estudio preliminar, edición e índices por J. L. Carriazo Rubio. Granada: Universidad de Granada., p. 218; Fernández de Palencia, 2012Fernández de Palencia, A. (2012). Guerra de Granada. Barcelona: Linkgua., p. 45; Garibay, 2019Garibay, E. de (2019). Historia de los reyes moros de Granada. Edición de C. I. Lorca González. Granada: Universidad de Granada., p. 149; Henríquez de Jorquera, 1987Henríquez de Jorquera, F. (1987). Anales de Granada. Descripción del Reino y Ciudad de Granada. Crónica de la Reconquista (1482-1492). Sucesos de los años 1588 a 1646. Estudio preliminar y nuevos índices por P. Gan Giménez y L. Moreno Garzón, edición de A. Marín Ocete. Granada: Universidad de Granada y Ayuntamiento de Granada., p. 304; Nebrixa, 1565Nebrixa, A. (1565). Chronica de los muy altos y esclarecidos reyes Catholicos don Fernando y doña Ysabel de gloriosa memoria. Valladolid., f. 168v; Pulgar, 1780Pulgar, H. del (1780). Crónica de los señores Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel de Castilla y de Aragon escrita por su cronista Hernando del Pulgar cotexada con antiguos manuscritos y aumentada de varias ilustraciones y enmiendas. Valencia., p. 204; Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., p. 162).
Sobre la atalaya conocida como la torre de Zambra, se ubica en un cerro a 868 m de altitud, la cual tenía conexión con otras atalayas del entorno, con Málaga a través de la torre de la Reina y con algunas fortalezas como la de Cauche y Xébar (Martínez Enamorado, 2005-2006Martínez Enamorado, V. (2005-2006). “Algunos topónimos andalusíes de la Tierra de Antequera”. Estudios sobre Patrimonio, Cultura y Ciencias Medievales, 7-8, pp. 219-241., pp. 230-232), dominando el Campo de Cámara y ejerciendo el control de los principales viarios existentes, como el camino de Antequera a Málaga, el de Antequera a Vélez y el de Antequera a Álora (Ortega López, 2017Ortega López, D. (2017). “Torres y atalayas del alfoz de Máalga en época nazarí”. En: Asociación Jóvenes Investigadores en Arqueología. Excavemos (Ed.), Actas de las II Jornadas de Jóvenes investigadores en Arqueología. Madrid: Asociación Jóvenes Investigadores en Arqueología. Excavemos, pp. 117-153., pp. 146-148) (Fig. 3). No sería la única, pues se reconoce la «atalaya pedregosa» tal vez en el cerro de la Fuensanta (Bejarano Robles, 1998Bejarano Robles, F. (1998). Los Repartimientos de Málaga III. Málaga: Ayuntamiento de Málaga y Archivo Histórico Municipal., pp. 73-74), la atalaya de Almadraby al este del nacimiento del río Guadalmedina (Bejarano Pérez, 2004Bejarano Pérez, R. (2004). Los Repartimientos de Málaga IV. Málaga: Ayuntamiento de Málaga y Archivo Histórico Provincial., p. 544) y la atalaya de Aducara o atalayuela de los Barrancos junto al camino que iba de Antequera a Vélez (AHPGR, LAR Comares, f. 60r; Bejarano Pérez, 2004Bejarano Pérez, R. (2004). Los Repartimientos de Málaga IV. Málaga: Ayuntamiento de Málaga y Archivo Histórico Provincial., pp. 573-574; Jiménez Hermoso, 2025Jiménez Hermoso, E. (2025). Libro de Apeo y Repartimiento de Comares (1572-1574). Cádiz: Ayuntamiento de Comares y Editorial La Serranía., p. 69; Ortega López, 2023aOrtega López, D. (2023a). “El sistema de vigilancia en época nazarí: las atalayas de la Axarquía de Málaga”. Revista del Centro de Estudios Históricos de Granada y su Reino, 35, pp. 27-57., pp. 34-35). En definitiva, todas estas serían las suficientes como para informar a Comares, Málaga y Vélez de una incursión cristiana a través de la Boca del Asno para así ofrecer una respuesta militar, pero también para alertar a la población de las alquerías que se resguardasen ante posibles saqueos, destrucciones y matanzas.
Figura 3. Torre de Zambra. Fuente: elaboración propia.
Estos habitantes nazaríes a los que nos referimos y que huyeron para no ser capturados, pertenecerían a alguna alquería, ya que al menos los hombres del marqués de Cádiz consiguieron hacerse con quince hombres y diez mujeres. Tal vez estos prefirieron no huir de estos núcleos poblacionales como sus vecinos, fuese por la longevidad o enfermedad de ellos que les impedía escapar a tiempo. En cualquier caso, el marqués obtuvo todo lo que le interesó de esta alquería, que no debía de ser mucho y mandó quemarla. Esto mismo, el acto robo-quema, lo repitió en otras tantas que se encontró en su camino y que se hallaban despobladas, entendiéndose que existía una gran producción, de ahí la cantidad de núcleos poblacionales (Anónimo, 2003Anónimo (2003). Historia de los hechos del Marqués de Cádiz. Estudio preliminar, edición e índices por J. L. Carriazo Rubio. Granada: Universidad de Granada., p. 218; 2020Anónimo (2020). Tractado del origen de los reyes de Granada. Estudio y edición crítica Frédéric Alchalabi. Granada: Universidad de Granada., p. 145; Bernáldez, 1780Bernáldez, A. (1870). Historia de los Reyes Católicos Dn Fernando y Da Isabel. Escrita por el Bachiller Andres Bernaldez, Cura de los palacios y Capellán del Arzobispo de Sevilla D. Diego Deza. Sevilla., p. 165; Fernández de Palencia, 2012Fernández de Palencia, A. (2012). Guerra de Granada. Barcelona: Linkgua., p. 45; Nebrixa, 1565Nebrixa, A. (1565). Chronica de los muy altos y esclarecidos reyes Catholicos don Fernando y doña Ysabel de gloriosa memoria. Valladolid., ff. 168v; Pulgar, 1780Pulgar, H. del (1780). Crónica de los señores Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel de Castilla y de Aragon escrita por su cronista Hernando del Pulgar cotexada con antiguos manuscritos y aumentada de varias ilustraciones y enmiendas. Valencia., p. 204; Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., p. 162). Según Lafuente Alcántara, la intencionalidad de incendiar las alquerías pudo proceder de la irritación por parte de los soldados cristianos al encontrar vacías estas aldeas salvo las personas mayores que no abandonaron (Lafuente Alcántara, 1852Lafuente Alcántara, M. (1852). Historia de Granada, comprendiendo la de sus cuatro provincias Almería, Jaén, Granada y Málaga, desde remotos tiempos hasta nuestros días. París: Baudry., p. 209), lo cual resulta plausible, pero también sería útil para deshabitar los espacios casi fronterizos y una pista para su ubicación, ya que en función del humo los nazaríes podían seguir el rastro de la ofensiva cristiana.
La problemática de estas palabras es averiguar cuáles eran las alquerías atacadas, si se localizaban próximas o alejadas del camino que le marcaba el adalid del maestre, cuáles estaban en el Campo de Cámara-Depresión de Colmenar y cuáles en los Montes de Málaga. Si nos centramos en las alquerías que pudieran haber sido objeto del ataque cristiano, enumeramos varias omitiendo las alquerías de Beligilia y Çafrana al hallarse en puntos más alejados. En primer lugar, la alquería sobre la que se asienta Casabermeja, de las que solo quedan testigos escritos sobre el pasado andalusí (Chavarría Vargas, 2015Chavarría Vargas, J. A. (2015). “Aproximación a la toponimia histórica de Casabermeja y su entorno en el marco textual. De época prerromana a la conquista y repoblación castellana (siglos XV-XVI)”. En: Martínez Enamorado, V. (Ed.), Casabermeja, un lugar en la Historia. Málaga: CEDMA, Ayuntamiento de Casabermeja e Instituto de la villa de Casabermeja, pp. 133-154., pp. 128-129; Martínez Enamorado, 2015Martínez Enamorado, V. (2015). “Cuando la tierra de Casabermeja era el país del cereal. Un análisis histórico del Campo de Cámara en el periodo andalusí (siglos VIII-XV)”. En: Martínez Enamorado, V. (Ed.), Casabermeja, un lugar en la Historia. Málaga: CEDMA, Ayuntamiento de Casabermeja e Instituto de la villa de Casabermeja, pp. 321-398., pp. 369-372). En segundo lugar, la “cariguela” de Almaciga, sobre una loma a 675 m de altitud, cuyo topónimo se conserva en la actualidad y donde se han constatado hallazgos cerámicos y numismáticos y un despoblado (AMM, Libro de Composiciones, ff. 158r-158v; Chavarría Vargas, 2015Chavarría Vargas, J. A. (2015). “Aproximación a la toponimia histórica de Casabermeja y su entorno en el marco textual. De época prerromana a la conquista y repoblación castellana (siglos XV-XVI)”. En: Martínez Enamorado, V. (Ed.), Casabermeja, un lugar en la Historia. Málaga: CEDMA, Ayuntamiento de Casabermeja e Instituto de la villa de Casabermeja, pp. 133-154., p. 131; Gozalbes Cravioto, 2010Gozalbes Cravioto, C. (2010). Poblamiento y territorio de Casabermeja en la Edad Media. Málaga: autoedición., pp. 122 y 137; Ortega López, 2021bOrtega López, D. (2021b). Análisis del poblamiento y territorio en la Axarquía malagueña (siglos VIII-XV). Tesis doctoral. Universidad de Granada., p. 986). En tercer lugar, la alquería de Fuxcar, actual Riogordo, tal vez más alejada del itinerario principal. Esta quedaba bañada por el río de la Cueva y se reconoce como alquería en los repartimientos de Comares, la cual debió de estar abandonada y/o destruida con anterioridad a 1487, de ahí que no se repartan sus casas, salvo las tierras, pendientes de otorgar (Bejarano Pérez, 2004Bejarano Pérez, R. (2004). Los Repartimientos de Málaga IV. Málaga: Ayuntamiento de Málaga y Archivo Histórico Provincial., p. 608; Bejarano Robles, 1998Bejarano Robles, F. (1998). Los Repartimientos de Málaga III. Málaga: Ayuntamiento de Málaga y Archivo Histórico Municipal., p. 281; Chavarría Vargas, 1997Chavarría Vargas, J. A. (1997). Contribución al estudio de la toponimia latino-mozárabe de la Axarquía de Málaga. Málaga: Servicio de Publicaciones de la Diputación de Málaga., pp. 136-138; Ortega López, 2021bOrtega López, D. (2021b). Análisis del poblamiento y territorio en la Axarquía malagueña (siglos VIII-XV). Tesis doctoral. Universidad de Granada., pp. 905-911). En cuarto lugar, hay algunos puntos donde han aparecido restos cerámicos de adscripción medieval sin que se especifique, salvo alguna excepción, si es altomedieval o bajomedieval (Ayuntamiento de Casabermeja, 2005Ayuntamiento de Casabermeja (2005). Plan General de Ordenación Urbanística de Casabermeja. Documentación de avance. Anexo arqueología., pp. 76-77, 86, 98 y 154; Ayuntamiento de Colmenar, 2013Ayuntamiento de Colmenar (2013). PGOU Colmenar 4. Catálogo de bienes y espacios protegidos. Aprobación inicial., pp. 24, 28, 31, 34, 39, 41-43 y 47-49; Gozalbes Cravioto, 2010Gozalbes Cravioto, C. (2010). Poblamiento y territorio de Casabermeja en la Edad Media. Málaga: autoedición., pp. 54-57, 60, 74-76, 97-100, 118, 120-124, 126-127 y 138).
Si antes vimos cómo el marqués, encargado del tercer batallón, se preocupó de robar y quemar alquerías, no mencionándose que esto lo practicaran los otros batallones, aunque sería de suponer, ahora el maestre, quien inicialmente estaba en la retaguardia, pasó por la alquería de Moclinejo (Anónimo, 2003Anónimo (2003). Historia de los hechos del Marqués de Cádiz. Estudio preliminar, edición e índices por J. L. Carriazo Rubio. Granada: Universidad de Granada., p. 219; Nebrixa, 1565Nebrixa, A. (1565). Chronica de los muy altos y esclarecidos reyes Catholicos don Fernando y doña Ysabel de gloriosa memoria. Valladolid., f. 168v; Pulgar, 1780Pulgar, H. del (1780). Crónica de los señores Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel de Castilla y de Aragon escrita por su cronista Hernando del Pulgar cotexada con antiguos manuscritos y aumentada de varias ilustraciones y enmiendas. Valencia., p. 204; Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., p. 162).
Pero, antes de centrarnos en Moclinejo nos debemos cuestionar el itinerario seguido por los cristianos en los Montes de Málaga. Solamente sabemos que el ejército se desperdigó por toda la geografía axárquica en busca de ganados y poblaciones para cautivar, además de quemar alquerías como práctica habitual según vemos. El único que consiguió mantener unido a su batallón fue el maestre de Santiago (Nebrixa, 1565Nebrixa, A. (1565). Chronica de los muy altos y esclarecidos reyes Catholicos don Fernando y doña Ysabel de gloriosa memoria. Valladolid., f. 168v; Pulgar, 1780Pulgar, H. del (1780). Crónica de los señores Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel de Castilla y de Aragon escrita por su cronista Hernando del Pulgar cotexada con antiguos manuscritos y aumentada de varias ilustraciones y enmiendas. Valencia., p. 204).
Siendo sensato que descendieran por el camino de Antequera hasta parar en el río Guadalmedina, teniendo en cuenta la diseminación de los batallones para atacar a las diferentes alquerías, lo más lógico sería que a la altura de la futura villa de Colmenar ascendieran por los Montes de Málaga siempre caminando por la cima de las sierras. Pero, también podría ser factible que usaran el camino de las Almácigas, el cual se situaba más al oeste y que acabaría desembocando en el camino de los Montes de Málaga. Parece ser que desde un primer momento los adalides no guiaron por buen camino, sino por espacios más agrestes, por lo que circunscribir un itinerario a un viario, arroyo o sierra específica no resulta posible con los datos que tenemos. Partiendo del Cauche, de escoger el camino de Antequera a Vélez por Colmenar, atravesar Santo Pitar hasta llegar a Moclinejo, recorrerían 39,3 km que serían 8 horas y 20 minutos. En cambio, si al llegar a los Montes decidieron pasar por las Almácigas, el camino sería más dilatado, 42 km, es decir, 9 horas y 15 minutos andando (Fig. 4).
Figura 4. Itinerario entre Cauche y Moclinejo. Fuente: elaboración propia.
Según Ildefonso Marzo (1850Marzo, I. (1850). Historia de Málaga y su provincia. Málaga: José del Rosal., p. 198), mientras pasaban por los Montes de Málaga, el wālī El Zagal (Abū ‘Abd Allāh Muḥammad al-Zagal) se encargó de la defensa de Málaga estableciendo contingentes musulmanes por toda la Axarquía mientras que los cristianos pararon en el cerro de la Fuente de la Reina (Ortega López, 2021bOrtega López, D. (2021b). Análisis del poblamiento y territorio en la Axarquía malagueña (siglos VIII-XV). Tesis doctoral. Universidad de Granada., pp. 221-223).
Cuando el maestre llegó a Moclinejo (Ortega López, 2021aOrtega López, D. (2021a). “Acerca de Moclinejo en la Edad Media”. En: Herrero, E. (Ed.), Moclinejo. Ruta de la Pasa. Crónica de un pueblo blanco de la Axarquía malagueña. Málaga: CEDMA, pp. 95-100., pp. 95-112; 2021bOrtega López, D. (2021b). Análisis del poblamiento y territorio en la Axarquía malagueña (siglos VIII-XV). Tesis doctoral. Universidad de Granada., pp. 1080-1089; 2023bOrtega López, D. (2023a). “El sistema de vigilancia en época nazarí: las atalayas de la Axarquía de Málaga”. Revista del Centro de Estudios Históricos de Granada y su Reino, 35, pp. 27-57., p. 202) (Fig. 5), la halló quemada al sufrir el ataque del primer batallón al cargo del adelantado y de Alonso de Aguilar. Los habitantes se habían refugiado en la fortificación que existía, para el cronista del marqués en la torre de la alquería o para Nebrija, Pulgar y Valera en el castillo. Al llegar el batallón del maestre, estos habitantes salieron de la edificación defensiva para atacarles, consiguiendo los nazaríes matar a 20 caballeros junto a sus caballos y obteniendo algunas acémilas que usaban para llevar las cargas (Anónimo, 2003Anónimo (2003). Historia de los hechos del Marqués de Cádiz. Estudio preliminar, edición e índices por J. L. Carriazo Rubio. Granada: Universidad de Granada., p. 219; Nebrixa, 1565Nebrixa, A. (1565). Chronica de los muy altos y esclarecidos reyes Catholicos don Fernando y doña Ysabel de gloriosa memoria. Valladolid., ff. 168v-169r; Pulgar, 1780Pulgar, H. del (1780). Crónica de los señores Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel de Castilla y de Aragon escrita por su cronista Hernando del Pulgar cotexada con antiguos manuscritos y aumentada de varias ilustraciones y enmiendas. Valencia., p. 204; Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., p. 162).
Sobre la defensa de las alquerías, normalmente las torres de alquería estaban exentas de la población y cuando contaban con un cercado o una muralla, eran consideradas como fortalezas, cuya función era la de refugiar al ganado y/o a la población, estando de acuerdo en que las dimensiones de la torre no permitirían de ninguna forma albergar a toda la población en el interior, ni siquiera, aunque cupiera tal posibilidad, no sería la mejor opción, por lo que su labor defensiva estaría limitada al igual que la capacidad de atalayamiento, gozando de mayor protagonismo el control productivo y la comunicación entre otras torres y fortificaciones (Fábregas García y González Arévalo, 2015Fábregas García, A. y González Arévalo, R. (2015). “Los espacios del poder en el medio rural: torres de alquería en el mundo nazarí”. Arqueología y Territorio Medieval, 22, pp. 63-78., pp. 67, 69-72, 73-74 y 76; Jiménez Puertas, 2002Jiménez Puertas, M. (2002). “Asentamientos rurales y frontera: las torres de alquería de la tierra de Loja en época nazarí”. En: Trillo, C. (Ed.), Asentamientos rurales y territorio en el Mediterráneo Medieval. Granada: Editorial Athos-Pérgamos, pp. 390-421., pp. 391 y 393-396; Martínez Castro, 2005Martínez Castro, A. (2005). “La alquería, unidad de poblamiento básica en el al-Andalus rural”. Boletín de la Asociación Provincial de Museos Locales de Córdoba, 6, pp. 113-127., pp. 116 y 118-121).
Figura 5. Localidad de Moclinejo. Fuente: elaboración propia.
La reacción por parte del batallón fue inesperada, huir, a excepción de algunos criados del maestre que combatieron a los nazaríes. A pesar de la resistencia cristiana frente al ataque de esta población, el maestre no tuvo más remedio que avisar al marqués, quien estaba más adelantado. Este se hallaba a media legua en unas alquerías a las que mandó quemar (Anónimo, 2003Anónimo (2003). Historia de los hechos del Marqués de Cádiz. Estudio preliminar, edición e índices por J. L. Carriazo Rubio. Granada: Universidad de Granada., p. 219; Nebrixa, 1565Nebrixa, A. (1565). Chronica de los muy altos y esclarecidos reyes Catholicos don Fernando y doña Ysabel de gloriosa memoria. Valladolid., f. 169r; Pulgar, 1780Pulgar, H. del (1780). Crónica de los señores Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel de Castilla y de Aragon escrita por su cronista Hernando del Pulgar cotexada con antiguos manuscritos y aumentada de varias ilustraciones y enmiendas. Valencia., p. 204; Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., pp. 162-163). ¿De cuáles se trataría? Si bien la de Qurṭuba parece la más próxima a esa media legua que se comenta, sería más lógico que el marqués estuviese en algunas del sur o suroeste, no llegando a alejarse demasiado del itinerario previsto. Una pudo ser la cercana alquería de Çela, situada al oeste de Moclinejo, posiblemente en el cortijo Cela de Arriba (Bejarano Robles, 1990Bejarano Robles, F. (1990). Los Repartimientos de Málaga II. Málaga: Ayuntamiento de Málaga., pp. 329, 331-333, 334 y 447; 1998Bejarano Robles, F. (1998). Los Repartimientos de Málaga III. Málaga: Ayuntamiento de Málaga y Archivo Histórico Municipal., pp. 318-319; Ortega López, 2021aOrtega López, D. (2021a). “Acerca de Moclinejo en la Edad Media”. En: Herrero, E. (Ed.), Moclinejo. Ruta de la Pasa. Crónica de un pueblo blanco de la Axarquía malagueña. Málaga: CEDMA, pp. 95-100., p. 99; 2021bOrtega López, D. (2021b). Análisis del poblamiento y territorio en la Axarquía malagueña (siglos VIII-XV). Tesis doctoral. Universidad de Granada., pp. 928-931 y 1020-1023; 2023bOrtega López, D. (2023b). “Las alquerías de la antigua Axarquía de Málaga: asentamiento y características”. Medievalismo, 33, pp. 181-223., p. 200). Otra podría ser la alquería de Granadilla, dominando la sección oriental de la cuenca del arroyo Granadilla (Bejarano Robles, 1990Bejarano Robles, F. (1990). Los Repartimientos de Málaga II. Málaga: Ayuntamiento de Málaga., pp. 328-329; 1998Bejarano Robles, F. (1998). Los Repartimientos de Málaga III. Málaga: Ayuntamiento de Málaga y Archivo Histórico Municipal., pp. 312-313; Ortega López, 2021b, pp. 1031-1034; 2023b, p. 201). La tercera identificada sería la alquería de Simientes, esta también ubicada en la margen derecha del arroyo de Granadilla (Bejarano Robles, 1985Bejarano Robles, F. (1985). Los Repartimientos de Málaga I. Málaga: Universidad de Málaga y Ayuntamiento de Málaga., p. 496; 1990Bejarano Robles, F. (1990). Los Repartimientos de Málaga II. Málaga: Ayuntamiento de Málaga., pp. 320 y 336; 2000Bejarano Robles, F. (2000). Los Repartimientos de Málaga. Índice del Libro V. Málaga: Ayuntamiento de Málaga y Archivo Histórico Municipal., pp. 162-163; Chavarría Vargas, 1997Chavarría Vargas, J. A. (1997). Contribución al estudio de la toponimia latino-mozárabe de la Axarquía de Málaga. Málaga: Servicio de Publicaciones de la Diputación de Málaga., pp. 189-190; Ortega López, 2021bOrtega López, D. (2021b). Análisis del poblamiento y territorio en la Axarquía malagueña (siglos VIII-XV). Tesis doctoral. Universidad de Granada., pp. 1113-1117; 2023b, pp. 197-198 y 210). Respecto a la otra alquería del arroyo de Granadillas, esta se situaba al oeste del cerro de Tío Cañas a 109 m de altitud (Ayuntamiento de Rincón de la Victoria, 2020Ayuntamiento de Rincón de la Victoria (2020). Plan Director del Patrimonio Histórico de Rincón de la Victoria (Málaga)., ficha B37).
En cualquier caso, la resistencia por parte de los habitantes de Moclinejo frente a un numeroso ejército cristiano, que, si bien pudo incendiar la alquería y ocasionar varias muertes, manifestaba cómo un único batallón no era capaz de tomar la alquería y derrotar completamente a sus moradores, sea porque estos estuviesen preparados previamente al ataque, o porque el ejército cristiano no fuese capaz de desenvolverse en un medio tan agreste.
La ayuda del marqués no se hizo esperar acudiendo con caballeros y algunos peones a la batalla. Junto al maestre, lucharon contra los habitantes de Moclinejo, consiguiendo el marqués matar a la mayor parte de los que le hicieron frente, salvo los que huyeron de nuevo a la torre de la alquería o fortaleza, pudiendo salir los cristianos de Moclinejo (Anónimo, 2003Anónimo (2003). Historia de los hechos del Marqués de Cádiz. Estudio preliminar, edición e índices por J. L. Carriazo Rubio. Granada: Universidad de Granada., p. 219; Nebrixa, 1565Nebrixa, A. (1565). Chronica de los muy altos y esclarecidos reyes Catholicos don Fernando y doña Ysabel de gloriosa memoria. Valladolid., f. 169r; Pulgar, 1780Pulgar, H. del (1780). Crónica de los señores Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel de Castilla y de Aragon escrita por su cronista Hernando del Pulgar cotexada con antiguos manuscritos y aumentada de varias ilustraciones y enmiendas. Valencia., pp. 204-205; Valera, 1927, p. 163). La batalla que se produjo entre cristianos y musulmanes en Moclinejo debió tener lugar en la conocida Hoya de los Muertos, a la que aludía Vázquez Otero y registró Antonio Fernández Gutiérrez (1997Fernández Gutiérrez, A. (1997). Historia de Rincón de la Victoria I. Desde los orígenes hasta la ocupación de Bezmiliana. Málaga: Málaga Digital., p. 142). Dicho espacio se emplaza al noroeste de Moclinejo, junto a la carretera que se dirige a Almáchar, lindando con la fuente Bellacos.
Tras el paso por Moclinejo, el maestre y el marqués junto a sus tropas descendieron hacia la costa, lo cual refleja el desinterés por derrotar y tomar las alquerías, tanto por ser una algarada como por preferir invertir todos los esfuerzos en conquistar poblaciones mayores. Interpretamos, estando de acuerdo con Antonio Fernández (1997, p. 142), que en vez de bajar por el camino de Moclinejo hacia Benagalbón y de ahí a la costa, descendieron por el camino de Moclinejo hacia Granadillas y de esta alquería siguieron el curso por el río homónimo hasta desembocar junto a Bizilyāna (Chavarría Vargas, 1997Chavarría Vargas, J. A. (1997). Contribución al estudio de la toponimia latino-mozárabe de la Axarquía de Málaga. Málaga: Servicio de Publicaciones de la Diputación de Málaga., pp. 92-95; Ortega López, 2021bOrtega López, D. (2021b). Análisis del poblamiento y territorio en la Axarquía malagueña (siglos VIII-XV). Tesis doctoral. Universidad de Granada., pp. 395-551; 2023bOrtega López, D. (2023a). “El sistema de vigilancia en época nazarí: las atalayas de la Axarquía de Málaga”. Revista del Centro de Estudios Históricos de Granada y su Reino, 35, pp. 27-57., pp. 199-200; Salado Escaño, 2016Salado Escaño, J. B. (2016). “Bezmiliana (Rincón de la Victoria). Historia de un yacimiento arqueológico”. Mainake, 36, pp. 395-410.). Se trataba de unos 8,5 km de distancia, que podía conllevar al menos 1 hora y 45 minutos de trayecto. Estos malos pasos debían de tratarse, sin lugar a dudas, de ascensos y descensos por lomas con ciertas pendientes, carentes de un buen camino e incluso por cañadas, ríos y montes boscosos (Fig. 6).
Figura 6. Trayecto entre Moclinejo y Bizilyāna. Fuente: elaboración propia.
En el camino, los otros capitanes y caballeros que conformaban el primer y segundo escuadrón quemaron algunas alquerías y se dispersaron en busca de ganados y pobladores nazaríes con el consiguiente ataque de estos últimos al meterse los cristianos en profundos valles donde quedaban sin defensa. Según aparece en las fuentes, pasaron por muy malos pasos hasta llegar a la ribera de la mar, a un lugar que se llamaba Bizilyāna (Anónimo, 2003Anónimo (2003). Historia de los hechos del Marqués de Cádiz. Estudio preliminar, edición e índices por J. L. Carriazo Rubio. Granada: Universidad de Granada., p. 219; Nebrixa, 1565Nebrixa, A. (1565). Chronica de los muy altos y esclarecidos reyes Catholicos don Fernando y doña Ysabel de gloriosa memoria. Valladolid., f. 169r; Pulgar, 1780Pulgar, H. del (1780). Crónica de los señores Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel de Castilla y de Aragon escrita por su cronista Hernando del Pulgar cotexada con antiguos manuscritos y aumentada de varias ilustraciones y enmiendas. Valencia., p. 205; Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., p. 163). Las alquerías a las que atacaron pudieron ser la de Rosales en una loma al noroeste Bizilyāna, la alquería de La Torrecilla junto al camino que iba a Benagalbón y un asentamiento en el cerro del Algarrobo, al oeste de la susodicha alquería de Bizilyāna (Ayuntamiento de Rincón de la Victoria, 2020Ayuntamiento de Rincón de la Victoria (2020). Plan Director del Patrimonio Histórico de Rincón de la Victoria (Málaga)., fichas A13, B69 y B72).
No se expresa nada acerca de resistencia en Bizilyāna, a pesar de existir una fortaleza (Fig. 7) y estar la alquería amurallada, por lo que podemos deducir que esta se hallaba deshabitada, pues de no haberlo estado, se hubiese puesto de manifiesto en las crónicas la defensa de sus moradores y la obtención de un importante botín. Es por ello que pasó desapercibida ante los ojos cristianos, tratándose de un abandono reciente, tal y como sostiene López de Coca (1973López de Coca Castañer, J. E. (1973). “Bezmiliana. Un despoblado en tierras malagueñas (siglos XV-XVI)”. Cuadernos de estudios medievales y ciencias y técnicas historiográficas, 1, pp. 33-63., pp. 41-42). De todas formas, aunque Bizilyāna hubiese podido ofrecer una defensa mayor que Moclinejo por sus características defensivas, al estar situada en un espacio abierto como es en el litoral, el ejército cristiano hubiese podido llevar a cabo una ofensiva con mayor éxito.
Figura 7. Ḥiṣn de Bizilyāna. Fuente: Google Earth.
Su estado de abandono pudo ser fruto, como manifestaba Antonio Fernández (1997, p. 142), del aviso de las atalayas, pues seguramente el incendio que hubo en Moclinejo y el avance de los cristianos fue visto por la atalaya situada por encima de esta y comunicada a la de Granadillas y Simientes y de ahí a Bizilyāna (Ortega López, 2023aOrtega López, D. (2023a). “El sistema de vigilancia en época nazarí: las atalayas de la Axarquía de Málaga”. Revista del Centro de Estudios Históricos de Granada y su Reino, 35, pp. 27-57., p. 46).
Tras el paso por este ḥiṣn-qarya, siguieron hacia el camino que lleva a Málaga, tal y como el adalid Bernardino iba indicando en todo momento. Conservando el mismo esquema y orden de batallones, prosiguieron el camino, sobre el cual se afirma que era «muy áspero e de malos pasos» (Anónimo, 2003Anónimo (2003). Historia de los hechos del Marqués de Cádiz. Estudio preliminar, edición e índices por J. L. Carriazo Rubio. Granada: Universidad de Granada., p. 219; Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., p. 163), no siendo de extrañar dada la orografía del terreno. Debían de atravesar la punta de El Cantal, el arroyo de Totalán, el norte de la punta Palomas, el arroyo del Judío donde se situaban las alquerías de Macharotan y Xarazmin (Ortega López, 2023bOrtega López, D. (2023b). “Las alquerías de la antigua Axarquía de Málaga: asentamiento y características”. Medievalismo, 33, pp. 181-223., p. 203; 2024Ortega López, D. (2024). “Los maŷāšir de la Axarquía de Málaga y ṭā‘a de Comares”. Studia Historica. Historia Medieval, 42 (2), pp. 137-161., pp. 145, 148, 153 y 156), la zona de El Candado y El Palo y llegar al arroyo de Jaboneros tras discurrir por Miraflores de El Palo donde se hallaban dos alquerías en torno al Peñón de Buenavista, actualmente el cerro de San Antón, todo ello durante 8,35 km, aproximadamente 1 hora y 50 minutos (Fig. 8).
Figura 8. Itinerario entre Bizilyāna y el arroyo de Jaboneros. Fuente: elaboración propia.
Hay que tener en cuenta que había un gran interés por el ejército cristiano en obtener botines de guerra, por lo que muchos trataban de aproximarse todo lo que podían a Málaga para luego volver a las filas, discrepando hacia los caballeros por no atacar Málaga con tal de obtener un mayor botín (Fernández de Palencia, 2012Fernández de Palencia, A. (2012). Guerra de Granada. Barcelona: Linkgua., p. 45).
Si la existencia de un camino deficiente encajaba con las características abruptas del litoral axárquico, el medio físico del interior no sería distinto. Los ataques musulmanes a la retaguardia, esta vez dirigida por el marqués, ocasionó la muerte a más de doscientos musulmanes, tanto a caballo como a pie según el cronista del marqués, o a más de cien caballeros y peones según Valera (Anónimo, 2003Anónimo (2003). Historia de los hechos del Marqués de Cádiz. Estudio preliminar, edición e índices por J. L. Carriazo Rubio. Granada: Universidad de Granada., p. 219; Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., p. 163). Para intentar evitar más ataques como este, se evitó seguir por la costa hacia Málaga, pues el paso entre la alcazaba y el mar era estrecho y morirían muchos, por lo que la mejor opción era ir por las montañas (Fernández de Palencia, 2012Fernández de Palencia, A. (2012). Guerra de Granada. Barcelona: Linkgua., p. 46). Estaba claro que la guía de los adalides era una trampa consistente en meter al ejército cristiano entre arroyos y barrancos para así recibir el ataque musulmán. Para aquel entonces, habían abandonado al poco ganado obtenido ya que estos entorpecían la marcha segura de los batallones cristianos (Nebrixa, 1565Nebrixa, A. (1565). Chronica de los muy altos y esclarecidos reyes Catholicos don Fernando y doña Ysabel de gloriosa memoria. Valladolid., f. 169r; Pulgar, 1780Pulgar, H. del (1780). Crónica de los señores Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel de Castilla y de Aragon escrita por su cronista Hernando del Pulgar cotexada con antiguos manuscritos y aumentada de varias ilustraciones y enmiendas. Valencia., p. 205).
Si al principio los musulmanes huían de los cristianos y se refugiaban en las sierras y en las torres, la comunicación entre estas con Málaga y otras logró revertir la situación, pues se había descubierto el posible y real punto débil cristiano: las emboscadas en un medio montañoso eran efectivas ante un enemigo muy numeroso y bien armado. Gran cantidad de nazaríes tomaron la estrategia de cerrar los pasos y combatir a los cristianos en aquellos medios más fragosos como los desfiladeros, barrancos, entre otros, no solo sirviendo para ocasionar un gran número de muertos, heridos y cautivos, sino también desmoralizar a quienes combatían (Bustani y Quirós, 1940Bustani, A. y Quirós, C. (1940). Fragmentos de la época sobre noticias de los Reyes Nazaritas o Capitulación de Granada y Emigración de los andaluces a Marruecos. Larache: Publicaciones del Instituto General Franco., pp. 13-14).
Ildefonso Marzo sostuvo que el wālī malacitano El Zagal, quien sería emir de Granada entre 1485 y 1486 y a la vez hermano de Abū al-Ḥasan, conocido como Muley Hacén, se encargó de la defensa malagueña posicionando a los combatientes en la Axarquía (Marzo, 1850Marzo, I. (1850). Historia de Málaga y su provincia. Málaga: José del Rosal., p. 198). Estas palabras se recogerían en las crónicas musulmanas, donde figuran el aumento de muertos y heridos cristianos a partir de la dirección del wālī tras la subida por el arroyo de Jaboneros (Bustani y Quirós, 1940Bustani, A. y Quirós, C. (1940). Fragmentos de la época sobre noticias de los Reyes Nazaritas o Capitulación de Granada y Emigración de los andaluces a Marruecos. Larache: Publicaciones del Instituto General Franco., p. 14). La visión particular de Téllez Laguna, basándose en Martínez Friera, nos mostraba equivocadamente que participaron Muley Hacen y Boabdil, no habiendo ninguna prueba que lo demuestre, si bien indica que Muley Hacen se encargó de enviar desde Granada a Málaga un ejército capitaneado por los hermanos Venegas, estos eran Abū al-Qāsim Bannigaš y Riḍwān Bannigaš (Téllez Laguna, 1987Téllez Laguna, M. (1987). Comares, un Marquesado en la Axarquía (Apuntes para su historia). Málaga: Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, Diputación Provincial de Málaga y Ayuntamiento de Comares., p. 135; 1997Téllez Laguna, M. (1997). Historia de Comares. Málaga: CEDMA., pp. 164-165). No creemos que esto sucediese, tal y como lo detalla, pues Muley Hacen para entonces se hallaba exiliado en Málaga tras ser depuesto del trono, por lo que estaría acompañado de su hermano El Zagal y de los susodichos Venegas. Sobre el papel de Muley Hacén, tal y como estimaron Francisco Bermúdez de Pedraza, Lafuente Alcántara y Guillén Robles (Anónimo, 2020Anónimo (2020). Tractado del origen de los reyes de Granada. Estudio y edición crítica Frédéric Alchalabi. Granada: Universidad de Granada., p. 145; Guillén Robles, 2001Guillén Robles, F. (2001). Historia de Málaga y su provincia. Málaga: Editorial Arguval., p. 367; Lafuente Alcántara, 1852Lafuente Alcántara, M. (1852). Historia de Granada, comprendiendo la de sus cuatro provincias Almería, Jaén, Granada y Málaga, desde remotos tiempos hasta nuestros días. París: Baudry., p. 210), se basó en el interés de la defensa de Málaga ante la incursión cristiana, sin embargo, los hermanos Venegas le convencieron para que no se incorporase al ser pretendiente al emirato. Según se indica sobre la labor de Riḍwān Bannigaš, este se posicionó en la Cuesta de la Reina con ballesteros y lanceros, mientras que El Zagal, pudo estar al cargo de dos divisiones, colocando a parte de su caballería en la franja costera para sorprender a los cristianos por la retaguardia. A través de las crónicas musulmanas detalladas por Eguílaz Yanguas (1894Eguílaz Yanguas, L. (1894). Reseña histórica de la conquista del Reino de Granada por los Reyes Católicos según los cronistas árabes. Granada., pp. 15-16), El Zagal se aprovechó del ejército de su hermano Muley Hacén, quien no estaba en Málaga, sino en Almuñécar.
Retornando a la situación del ejército cristiano, este debía de estar cerca del arroyo de Jaboneros, pues se afirma que los adalides guiaron mal, logrando meter al ejército en lugares ásperos y fragosos, caminando por ramblas y sierras, «que no avía onbre del mundo que dellos pudiese salir». Pasaron los tres primeros batallones, sufriendo el último el ataque musulmán con ballestas y espingardas, sin llegar a afectar al ejército cristiano según el cronista del marqués u ocasionando heridos según Valera, y, en cualquier caso, contando con la posible ayuda de los otros batallones. De todas formas, el uso de este armamento por parte de los musulmanes permitía atacar a cierta distancia.
Quedaba claro que la carga de pertrechos de guerra fatigaba e impedía una mayor defensa. La ingenuidad y esperanza por parte del marqués era creer que después del camino llegarían a un llano, pero a sabiendas de la geografía que les rodeaba, no iba a ser posible (Anónimo, 2003Anónimo (2003). Historia de los hechos del Marqués de Cádiz. Estudio preliminar, edición e índices por J. L. Carriazo Rubio. Granada: Universidad de Granada., p. 219; Fernández de Palencia, 2012Fernández de Palencia, A. (2012). Guerra de Granada. Barcelona: Linkgua., p. 46; Nebrixa, 1565Nebrixa, A. (1565). Chronica de los muy altos y esclarecidos reyes Catholicos don Fernando y doña Ysabel de gloriosa memoria. Valladolid., f. 169r; Pulgar, 1780Pulgar, H. del (1780). Crónica de los señores Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel de Castilla y de Aragon escrita por su cronista Hernando del Pulgar cotexada con antiguos manuscritos y aumentada de varias ilustraciones y enmiendas. Valencia., p. 205; Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., p. 163).
Siguiendo adelante, llegaron a la hora del Ave María, es decir, a las 6 de la tarde, a un arroyo hondo que quedaba vigilado por una sierra tomada por los nazaríes. Este se trataría del arroyo de Jaboneros, tal y como defendieron García de la Leña (1792García de la Leña, C. (1792). Conversaciones históricas malagueñas ó materiales de noticias seguras para formar la historia civil, natural y eclesiástica de la M. I. ciudad de Málaga. Málaga., p. 7), Lafuente Alcántara (1852Lafuente Alcántara, M. (1852). Historia de Granada, comprendiendo la de sus cuatro provincias Almería, Jaén, Granada y Málaga, desde remotos tiempos hasta nuestros días. París: Baudry., p. 210), Guillén Robles (2001Guillén Robles, F. (2001). Historia de Málaga y su provincia. Málaga: Editorial Arguval., p. 368) y López de Coca (1977López de Coca Castañer, J. E. (1977). La tierra de Málaga a fines del siglo XV. Granada: Universidad de Granada., p. 60; 1984López de Coca Castañer, J. E. (1984). “Del dominio nazarí a la expulsión de los moriscos (1239-1570)”. En: Alcobendas, M. (Dir.), Málaga. Tomo II. Historia, Granada: Editorial Andalucía, pp. 511-566., p. 540). Tras cruzar los dos primeros batallones, se libró una batalla entre los dos últimos, los relativos al del maestre y del marqués, y los nazaríes, logrando el del marqués ascender a una sierra para huir de los nazaríes, mientras el maestre no logró seguirle al ser atacado por piedras y saetas (Anónimo, 2003Anónimo (2003). Historia de los hechos del Marqués de Cádiz. Estudio preliminar, edición e índices por J. L. Carriazo Rubio. Granada: Universidad de Granada., pp. 219-220; Nebrixa, 1565Nebrixa, A. (1565). Chronica de los muy altos y esclarecidos reyes Catholicos don Fernando y doña Ysabel de gloriosa memoria. Valladolid., f. 169r; Pulgar, 1780Pulgar, H. del (1780). Crónica de los señores Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel de Castilla y de Aragon escrita por su cronista Hernando del Pulgar cotexada con antiguos manuscritos y aumentada de varias ilustraciones y enmiendas. Valencia., p. 204; Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., p. 163). ¿Se trataría del cerro de la Matanza? De ser así, desde comienzos del arroyo de Jaboneros hasta la cima de dicho cerro, habría una distancia aproximada de 9,50 km, al menos 2 horas y 30 minutos de recorrido (Figs. 9 y 10).
Figura 9. Recorrido entre el arroyo de Jaboneros y el cerro de la Matanza. Fuente: elaboración propia.
Figura 10. Vistas del cerro de la Matanza. Fuente: elaboración propia.
Junto al arroyo, el marqués sufrió un ataque directo, muriendo su caballo y muchos otros caballeros en la batalla (Anónimo, 2003Anónimo (2003). Historia de los hechos del Marqués de Cádiz. Estudio preliminar, edición e índices por J. L. Carriazo Rubio. Granada: Universidad de Granada., p. 220; Bernáldez, 1870Bernáldez, A. (1870). Historia de los Reyes Católicos Dn Fernando y Da Isabel. Escrita por el Bachiller Andres Bernaldez, Cura de los palacios y Capellán del Arzobispo de Sevilla D. Diego Deza. Sevilla., p. 165; Fernández de Palencia, 2012Fernández de Palencia, A. (2012). Guerra de Granada. Barcelona: Linkgua., p. 46; Nebrixa, 1565Nebrixa, A. (1565). Chronica de los muy altos y esclarecidos reyes Catholicos don Fernando y doña Ysabel de gloriosa memoria. Valladolid., f. 170r; Pulgar, 1780Nebrixa, A. (1565). Chronica de los muy altos y esclarecidos reyes Catholicos don Fernando y doña Ysabel de gloriosa memoria. Valladolid., p. 206; Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., p. 163). Sería a partir de las 19:30, ya de noche y estando en una loma alta, cuando los diversos caballeros confirmaron la trampa que les ocasionaron los adalides. El adalid del marqués se hizo con 250 lanceros a caballo para luchar contra los nazaríes, mientras que el maestre continuaba combatiendo a los musulmanes. El marqués, en cambio, optó por ascender por otra parte, siendo obligado parte de su batallón a descender a otro valle dada la presión nazarí, este junto al arroyo de Jaboneros (García de la Leña, 1792García de la Leña, C. (1792). Conversaciones históricas malagueñas ó materiales de noticias seguras para formar la historia civil, natural y eclesiástica de la M. I. ciudad de Málaga. Málaga., p. 8; Marzo, 1850Marzo, I. (1850). Historia de Málaga y su provincia. Málaga: José del Rosal., p. 200). Mientras tanto, el marqués llegó a una torre de pequeñas dimensiones situada en un llano, descabalgando él y su batallón que albergaba en aquel entonces cincuenta caballeros para reposar mientras el resto llegaba (Anónimo, 2003Anónimo (2003). Historia de los hechos del Marqués de Cádiz. Estudio preliminar, edición e índices por J. L. Carriazo Rubio. Granada: Universidad de Granada., p. 220; Bernáldez, 1780Bernáldez, A. (1870). Historia de los Reyes Católicos Dn Fernando y Da Isabel. Escrita por el Bachiller Andres Bernaldez, Cura de los palacios y Capellán del Arzobispo de Sevilla D. Diego Deza. Sevilla., p. 165; Fernández de Palencia, 2012Fernández de Palencia, A. (2012). Guerra de Granada. Barcelona: Linkgua., p. 46; Nebrixa, 1565Nebrixa, A. (1565). Chronica de los muy altos y esclarecidos reyes Catholicos don Fernando y doña Ysabel de gloriosa memoria. Valladolid., ff. 169r-170r; Pulgar, 1780Pulgar, H. del (1780). Crónica de los señores Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel de Castilla y de Aragon escrita por su cronista Hernando del Pulgar cotexada con antiguos manuscritos y aumentada de varias ilustraciones y enmiendas. Valencia., pp. 205-206; Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., pp. 163-164). Desafortunadamente, desconocemos cuál sería esta atalaya por no haber precisamente zonas llanas en estos montes, si bien, por lo que veremos más adelante, estaba en una «hoya» o «rehoyada», significando que se localizaba en una parte baja y que bien podría ser una torre de alquería, ignorando cual pudiera ser ya que, según la documentación, los asentamientos de esa zona como fueron Macharabolno, Macharagaspar y Macharaxarqui carecían de torre (Ortega López, 2024Ortega López, D. (2024). “Los maŷāšir de la Axarquía de Málaga y ṭā‘a de Comares”. Studia Historica. Historia Medieval, 42 (2), pp. 137-161., pp. 142-143, 145, 150, 153-154 y 156).
La larga espera que hizo el marqués al maestre quedaba justificada por el cansancio del maestre y por las ofensivas musulmanas haciendo uso de ballestas y de voceríos como método de intimidación y para evitar que los contingentes cristianos descansaran (Anónimo, 2003Anónimo (2003). Historia de los hechos del Marqués de Cádiz. Estudio preliminar, edición e índices por J. L. Carriazo Rubio. Granada: Universidad de Granada., p. 220; Bernáldez, 1870Bernáldez, A. (1870). Historia de los Reyes Católicos Dn Fernando y Da Isabel. Escrita por el Bachiller Andres Bernaldez, Cura de los palacios y Capellán del Arzobispo de Sevilla D. Diego Deza. Sevilla., p. 165; Fernández de Palencia, 2012Fernández de Palencia, A. (2012). Guerra de Granada. Barcelona: Linkgua., p. 46; Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., p. 164). La decisión del marqués al ser conocedor de la situación del maestre fue tocar las trompetas para que los caballeros acudiesen en ayuda del maestre, siendo en vano por las dificultades que atravesaban. En cambio, los musulmanes orientaron su ofensiva hacia el marqués, tal vez al estar este solo en un cerro (Anónimo, 2003Anónimo (2003). Historia de los hechos del Marqués de Cádiz. Estudio preliminar, edición e índices por J. L. Carriazo Rubio. Granada: Universidad de Granada., p. 220; Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., p. 164). ¿De qué cerro se trataría este?
Según García de la Leña, Guillén Robles y López de Coca, los musulmanes estaban en las cimas de los montes, entre ellos el de la Fuente de la Reina, mientras que los cristianos se localizaban en las «lomas», actual Cuesta de la Matanza (García de la Leña, 1792García de la Leña, C. (1792). Conversaciones históricas malagueñas ó materiales de noticias seguras para formar la historia civil, natural y eclesiástica de la M. I. ciudad de Málaga. Málaga., pp. 8-9; Guillén Robles, 2001Guillén Robles, F. (2001). Historia de Málaga y su provincia. Málaga: Editorial Arguval., pp. 367 y 370; López de Coca Castañer, 1973López de Coca Castañer, J. E. (1973). “Bezmiliana. Un despoblado en tierras malagueñas (siglos XV-XVI)”. Cuadernos de estudios medievales y ciencias y técnicas historiográficas, 1, pp. 33-63., p. 60), lugar donde se produciría la derrota (Marzo, 1850Marzo, I. (1850). Historia de Málaga y su provincia. Málaga: José del Rosal., p. 202). En cambio, Antonio Fernández Gutiérrez opinaba que esta batalla se produjo en las cercanías de Moclinejo, concretamente en Cela Alta, justificando que, ante el arrepentimiento del ejército cristiano de pasar por Málaga, se retirarían pasando por el mismo camino de ida, de forma que la Hoya de los Muertos no fue precisamente el escenario de la batalla de Moclinejo, sino de la matanza de la Axarquía (Fernández Gutiérrez, 1997Fernández Gutiérrez, A. (1997). Historia de Rincón de la Victoria I. Desde los orígenes hasta la ocupación de Bezmiliana. Málaga: Málaga Digital., p. 145). Otro escenario diferente propuesto desde siglos atrás para esta batalla fue el de Cútar. Según Mármol Carvajal, este episodio lo tilda como «la batalla de las Lomas de Cútar» (Mármol Carvajal, 2015Mármol Carvajal, L. del (2015). Historia del rebelión y castigo de los moriscos del Reino de Granada. Edición, notas e índices de J. Castillo Fernández. Granada: Universidad de Granada, Tres Fronteras ediciones y Diputación de Granada., p. 57). Para Lafuente Alcántara, cuando el marqués de Cádiz, Pedro Enríquez, Alonso de Aguilar y el conde de Cifuentes se replegaron buscando una llanura, «cayeron en la celada del Zagal, hácia el pueblo de Cútar», indicando más adelante que este suceso histórico se produjo en las lomas de Cútar conocida como «las cuestas de la Matanza» (Lafuente Alcántara, 1852Lafuente Alcántara, M. (1852). Historia de Granada, comprendiendo la de sus cuatro provincias Almería, Jaén, Granada y Málaga, desde remotos tiempos hasta nuestros días. París: Baudry., p. 211). Por parte de Guillén Robles, algunos caballeros fueron en dirección hacia el mar y cerca de Cútar fueron apresados por El Zagal (Guillén Robles, 2001Guillén Robles, F. (2001). Historia de Málaga y su provincia. Málaga: Editorial Arguval., p. 369). Como es lógico, y de acuerdo al itinerario expuesto en las crónicas, debemos de desechar la opción de volver por Moclinejo y la de Cútar por ser un punto más lejano para el escape de los cristianos (Ortega López, 2021bOrtega López, D. (2021b). Análisis del poblamiento y territorio en la Axarquía malagueña (siglos VIII-XV). Tesis doctoral. Universidad de Granada., pp. 846-867; Rodríguez Alemán, Chavarría Vargas y Martínez Enamorado, 2023Rodríguez Alemán, I., Chavarría Vargas, J. A. y Martínez Enamorado, V. (2023). Cútar andalusí y el Repartimiento castellano. Toponimia y onomástica (siglos XV-XVI). Cádiz: Ayuntamiento de Cútar y Editorial La Serranía.).
Los nazaríes alcanzaron al marqués y hasta más de media noche libraron una dura batalla, cuya posición nazarí era favorable al poder atacar fácilmente sin recibir daño, ocasionando la huida de medio centenar de soldados cristianos hacia todas partes, entre ellos, los hermanos y sobrinos del marqués. Ante la desesperación por esta situación de derrota, el marqués y algunos soldados de su batallón escaparon ascendiendo por una sierra alta en la que había cuatro leguas de ascenso, sirviendo en todo momento de gran ayuda su adalid para huir y mantenerse a salvo (Anónimo, 2003Anónimo (2003). Historia de los hechos del Marqués de Cádiz. Estudio preliminar, edición e índices por J. L. Carriazo Rubio. Granada: Universidad de Granada., p. 221; Berrnáldez, 1870Bernáldez, A. (1870). Historia de los Reyes Católicos Dn Fernando y Da Isabel. Escrita por el Bachiller Andres Bernaldez, Cura de los palacios y Capellán del Arzobispo de Sevilla D. Diego Deza. Sevilla., p. 165; Fernández de Palencia, 2012Fernández de Palencia, A. (2012). Guerra de Granada. Barcelona: Linkgua., p. 56; Nebrixa, 1565Nebrixa, A. (1565). Chronica de los muy altos y esclarecidos reyes Catholicos don Fernando y doña Ysabel de gloriosa memoria. Valladolid., f. 170r; Pulgar, 1780Pulgar, H. del (1780). Crónica de los señores Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel de Castilla y de Aragon escrita por su cronista Hernando del Pulgar cotexada con antiguos manuscritos y aumentada de varias ilustraciones y enmiendas. Valencia., pp. 205 y 206; Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., pp. 164-165). A decir verdad, esta cifra es completamente desproporcionada si se tiene en cuenta la geografía del terreno, pues el punto más alto es el cercano cerro de la Reina a 1032 m de altitud y a unos 4-5 km de distancia. Hablar del equivalente a 19 km es situarse ya al norte del Campo de Cámara, algo totalmente imposible. Durante la huida del marqués, a lo largo de media legua sufrió la pérdida de cincuenta caballeros de su batallón, salvándose otro medio centenar (Anónimo, 2003Anónimo (2003). Historia de los hechos del Marqués de Cádiz. Estudio preliminar, edición e índices por J. L. Carriazo Rubio. Granada: Universidad de Granada., pp. 221-222; Anónimo, 2020Anónimo (2020). Tractado del origen de los reyes de Granada. Estudio y edición crítica Frédéric Alchalabi. Granada: Universidad de Granada., p. 145; Fernández de Palencia, 2012Fernández de Palencia, A. (2012). Guerra de Granada. Barcelona: Linkgua., p. 47; Mármol Carvajal, 2015Mármol Carvajal, L. del (2015). Historia del rebelión y castigo de los moriscos del Reino de Granada. Edición, notas e índices de J. Castillo Fernández. Granada: Universidad de Granada, Tres Fronteras ediciones y Diputación de Granada., p. 57; Nebrixa, 1565Nebrixa, A. (1565). Chronica de los muy altos y esclarecidos reyes Catholicos don Fernando y doña Ysabel de gloriosa memoria. Valladolid., f. 170r; Pulgar, 1780Pulgar, H. del (1780). Crónica de los señores Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel de Castilla y de Aragon escrita por su cronista Hernando del Pulgar cotexada con antiguos manuscritos y aumentada de varias ilustraciones y enmiendas. Valencia., p. 206; Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., p. 165).
Mientras tanto, el maestre y otros caballeros continuaron cercados por los nazaríes, donde algunos caían heridos, otros morían e incluso debido al cansancio físico y moral, se dejaban apresar para no perder la vida (Bernáldez, 1870Bernáldez, A. (1870). Historia de los Reyes Católicos Dn Fernando y Da Isabel. Escrita por el Bachiller Andres Bernaldez, Cura de los palacios y Capellán del Arzobispo de Sevilla D. Diego Deza. Sevilla., p. 166; Nebrixa, 1565Nebrixa, A. (1565). Chronica de los muy altos y esclarecidos reyes Catholicos don Fernando y doña Ysabel de gloriosa memoria. Valladolid., f. 170r; Pulgar, 1780Pulgar, H. del (1780). Crónica de los señores Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel de Castilla y de Aragon escrita por su cronista Hernando del Pulgar cotexada con antiguos manuscritos y aumentada de varias ilustraciones y enmiendas. Valencia., p. 206). En el caso del conde de Cifuentes, este fue atacado hasta ser capturado por el capitán Riḍwān Bannigaš, lo mismo que le ocurrió a su hermano, Pedro de Silva (Anónimo, 2020Anónimo (2020). Tractado del origen de los reyes de Granada. Estudio y edición crítica Frédéric Alchalabi. Granada: Universidad de Granada., p. 145; Garibay, 2019Garibay, E. de (2019). Historia de los reyes moros de Granada. Edición de C. I. Lorca González. Granada: Universidad de Granada., p. 149; Henríquez de Jorquera, 1987Henríquez de Jorquera, F. (1987). Anales de Granada. Descripción del Reino y Ciudad de Granada. Crónica de la Reconquista (1482-1492). Sucesos de los años 1588 a 1646. Estudio preliminar y nuevos índices por P. Gan Giménez y L. Moreno Garzón, edición de A. Marín Ocete. Granada: Universidad de Granada y Ayuntamiento de Granada., p. 305; Lafuente Alcántara, 1852Lafuente Alcántara, M. (1852). Historia de Granada, comprendiendo la de sus cuatro provincias Almería, Jaén, Granada y Málaga, desde remotos tiempos hasta nuestros días. París: Baudry., p. 212; Mármol Carvajal, 2015Mármol Carvajal, L. del (2015). Historia del rebelión y castigo de los moriscos del Reino de Granada. Edición, notas e índices de J. Castillo Fernández. Granada: Universidad de Granada, Tres Fronteras ediciones y Diputación de Granada., p. 57; Marzo, 1850Marzo, I. (1850). Historia de Málaga y su provincia. Málaga: José del Rosal., p. 202; Nebrixa, 1565Nebrixa, A. (1565). Chronica de los muy altos y esclarecidos reyes Catholicos don Fernando y doña Ysabel de gloriosa memoria. Valladolid., f. 170v; Pulgar, 1780Pulgar, H. del (1780). Crónica de los señores Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel de Castilla y de Aragon escrita por su cronista Hernando del Pulgar cotexada con antiguos manuscritos y aumentada de varias ilustraciones y enmiendas. Valencia., p. 207). Acerca del adelantado de Andalucía Pedro Enríquez, él junto a su hijo y hermano se salvaron pese a perder la mayor parte de su batallón. Y respecto al maestre de Santiago, Alonso de Aguilar, se salvó con dificultad (Fernández de Palencia, 2012Fernández de Palencia, A. (2012). Guerra de Granada. Barcelona: Linkgua., pp. 47-48).
Finalmente, el viernes 21 de marzo, 11 de ṣafar, los cristianos se movieron de su posición, recibiendo una intensificación de ataques que lograron acabar con algunos capitanes, caballeros y escuderos de estos. Otros huyeron de la batalla y, como anteriormente dijimos, la desmoralización de muchos tras la huida del marqués de Cádiz y el deseo de no morir ocasionaron la entrega a los musulmanes de muchos soldados cristianos pidiendo misericordia con la esperanza de ser liberados en el futuro (Anónimo, 2020Anónimo (2020). Tractado del origen de los reyes de Granada. Estudio y edición crítica Frédéric Alchalabi. Granada: Universidad de Granada., p. 145; Bernáldez, 1870Bernáldez, A. (1870). Historia de los Reyes Católicos Dn Fernando y Da Isabel. Escrita por el Bachiller Andres Bernaldez, Cura de los palacios y Capellán del Arzobispo de Sevilla D. Diego Deza. Sevilla., pp. 166-167; Eguílaz Yanguas, 1894Eguílaz Yanguas, L. (1894). Reseña histórica de la conquista del Reino de Granada por los Reyes Católicos según los cronistas árabes. Granada., pp. 15-16; Fernández de Palencia, 2012Fernández de Palencia, A. (2012). Guerra de Granada. Barcelona: Linkgua., p. 47; Galíndez de Carvajal, 1992Galíndez de Carvajal, L. (1992). Memorial o Registro Breve de los Reyes Católicos. Introducción y estudio por J. Carretero Zamora. Segovia: Patronato del Alcázar y Academia de Artillería., ff. 9r-9v; Garibay, 2019Garibay, E. de (2019). Historia de los reyes moros de Granada. Edición de C. I. Lorca González. Granada: Universidad de Granada., p. 149; Mármol Carvajal, 2015Mármol Carvajal, L. del (2015). Historia del rebelión y castigo de los moriscos del Reino de Granada. Edición, notas e índices de J. Castillo Fernández. Granada: Universidad de Granada, Tres Fronteras ediciones y Diputación de Granada., p. 57; Nebrixa, 1565Nebrixa, A. (1565). Chronica de los muy altos y esclarecidos reyes Catholicos don Fernando y doña Ysabel de gloriosa memoria. Valladolid., f. 170r; Pulgar, 1780Pulgar, H. del (1780). Crónica de los señores Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel de Castilla y de Aragon escrita por su cronista Hernando del Pulgar cotexada con antiguos manuscritos y aumentada de varias ilustraciones y enmiendas. Valencia., p. 206; Valera, 1927,Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid. p. 165).
El desenlace de la batalla favorable a los nazaríes comenzó en el momento en el cual el marqués huyó de la misma para salvar su vida, aunque su presencia hubiera tenido el mismo resultado final, pues el hecho de haber accedido al interior de la Axarquía por el arroyo de Jaboneros, la victoria musulmana estaba asegurada.
Es presumible que el marqués huyera por lo alto de las sierras de los Montes de Málaga, por donde se sitúa la actual carretera de los Montes que se dirige hacia Colmenar, siendo este el acceso más directo y fácil hacia tierras cristianas, recorriendo así 18 km, unas 3 horas y 50 minutos y desde Colmenar a Antequera 27,5 km, es decir, 5 horas y 45 minutos.
Frente a esta idea se ha propuesto un itinerario alternativo, al menos para una parte del ejército cristiano: la del maestre de Santiago desde la Fuente de la Reina descendiendo por el camino de Las Lomillas, atravesando el río Guadalmedina y yendo por el camino de la torre de Zambra hacia el campo de Cámara; y la del marqués de Cádiz, por el camino de las Almácigas hasta llegar al Campo de Cámara (Fig. 11) (Vara Thorbeck y Ramírez González, 2023Vara Thorbeck, C. y Ramíres González, J. (2023). Los últimos caminos de la Málaga musulmana. Málaga: Fundación Málaga., pp. 105-106). Ninguna hipótesis es descartable, pues ante la desesperación del ejército cristiano de huir, cualquier vía de escape era una oportunidad de sobrevivir. Pero, hay que resaltar que sería necesario corroborar si este episodio también conocido como la batalla de “Las Lomas” tal y como expusieron algunos autores por el espacio geográfico donde se desarrolla (Bernáldez, 1870Bernáldez, A. (1870). Historia de los Reyes Católicos Dn Fernando y Da Isabel. Escrita por el Bachiller Andres Bernaldez, Cura de los palacios y Capellán del Arzobispo de Sevilla D. Diego Deza. Sevilla., p. 170; Galíndez de Carvajal, 1992Galíndez de Carvajal, L. (1992). Memorial o Registro Breve de los Reyes Católicos. Introducción y estudio por J. Carretero Zamora. Segovia: Patronato del Alcázar y Academia de Artillería., ff. 9r-9v), deba de asimilarse con el partido rural de Las Lomillas y, por tanto, con su camino como terreno de huida. La razón de ello es porque realmente podría tener más sentido tomar ese camino y desviarse al camino de Jotrón que va en dirección al norte-noroeste hasta alcanzar el río Guadalmedina y subir por el camino de la torre de Zambra, en contraposición con este que va hacia el sur-suroeste y le podría alejar más del destino.
Figura 11. Trayecto entre el cerro de la Matanza y Antequera. Fuente: elaboración propia.
Tras él, según el cronista del marqués y Pulgar, el adelantado Pedro Enríquez y Alonso de Aguilar huyeron a caballo subiendo las sierras junto con los hombres del marqués de Cádiz, parando en el castillo de Cauche y de allí a Antequera. Pero la huida no fue total, pues en el camino se quedaron muchos que fueron prendidos (Anónimo, 2003Anónimo (2003). Historia de los hechos del Marqués de Cádiz. Estudio preliminar, edición e índices por J. L. Carriazo Rubio. Granada: Universidad de Granada., p. 221; Nebrixa, 1565Nebrixa, A. (1565). Chronica de los muy altos y esclarecidos reyes Catholicos don Fernando y doña Ysabel de gloriosa memoria. Valladolid., f. 170v; Pulgar, 1780Pulgar, H. del (1780). Crónica de los señores Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel de Castilla y de Aragon escrita por su cronista Hernando del Pulgar cotexada con antiguos manuscritos y aumentada de varias ilustraciones y enmiendas. Valencia., pp. 206-207) (Fig. 11).
Andrés Bernáldez difiere de la información anterior indicando que, si bien el marqués, el maestre y el adelantado fueron hacia Antequera, otros muchos escaparon a Alhama, e incluso algunos sobrevivieron en los montes durante ocho días a base de hierbas y agua, estando escondidos por el día y caminando por la noche hasta que llegaron a la fortaleza de Xébar, a 4 leguas al sur de Antequera y realmente a 9,5 km en línea recta (Bernáldez, 1870Bernáldez, A. (1870). Historia de los Reyes Católicos Dn Fernando y Da Isabel. Escrita por el Bachiller Andres Bernaldez, Cura de los palacios y Capellán del Arzobispo de Sevilla D. Diego Deza. Sevilla., pp. 169-170). Discurso distinto es el de Diego de Valera, quien indicaba que el adelantado Pedro Enríquez y Alonso de Aguilar se habían perdido en la batalla y añadiendo que dos o tres días después, es decir, entre el domingo 23 y el lunes 24 de marzo lograron huir otros lanceros y caballeros cristianos, no siendo hasta ocho como expuso Bernáldez (Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., p. 165).
Las crónicas en su mayoría son cristianas, por lo que explican quienes fallecieron o desaparecieron, tal vez acabando como cautivos y, en muchos casos, muertos. Sin embargo, no hay unanimidad en ellas. Por un lado, tenemos los nobles más importantes perdidos y, por otro lado, el número de bajas.
En primer lugar, los nobles que fueron apresados o muertos en la batalla fueron, según el cronista del marqués de Cádiz (Anónimo, 2003Anónimo (2003). Historia de los hechos del Marqués de Cádiz. Estudio preliminar, edición e índices por J. L. Carriazo Rubio. Granada: Universidad de Granada., p. 221): el conde de Cifuentes, los hermanos del marqués de Cádiz que eran Lope y Beltrán, los sobrinos del dicho marqués de Cádiz, Juan de Pineda1, Lorenzo Ponce de León2 y Manuel3; el alcaide, capitán y corregidor de Jerez Juan de Robles, Bernardino Manrique que era hijo del Garci Fernández Manrique, a la sazón corregidor de Córdoba, y muchos caballeros y escuderos de estos nobles y de las ciudades de Córdoba y Sevilla. Diego Valera, coincidiendo en la enumeración de estos, añade a la lista al adelantado de Andalucía Pedro Enríquez y a Alonso de Aguilar de la casa de Aguilar (Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., p. 165). Por parte de Andrés Bernáldez (1870Bernáldez, A. (1870). Historia de los Reyes Católicos Dn Fernando y Da Isabel. Escrita por el Bachiller Andres Bernaldez, Cura de los palacios y Capellán del Arzobispo de Sevilla D. Diego Deza. Sevilla., pp. 167-168), además de mencionar a los mismos que el cronista del marqués de Cádiz, añade al otro hermano del marqués que fue Diego Ponce de León, a Pedro Vázquez, a Gómez Méndez de Sotomayor que fue alcaide de Utrera, Alonso de las Casas, el comendador de Almendralejo Juan de Bazán, el sobrino del maestre Juan Zapata4, una treintena de comendadores, caballeros, criados y parientes del adelantado Pedro Enríquez y de Alonso de Aguilar, Juan Pérez de Guzmán5, Juan de Monsalve, Juan Gutiérrez Tello, Diego de Fuentes, Pedro de Esquivel, Gómez de Figueroa, Gonzalo de Saavedra, además de hidalgos y ricos hombres. Y, finalmente, Pulgar, suma a personajes como los alcaides de Antequera, Medina Sidonia y Morón (Pulgar, 1780Pulgar, H. del (1780). Crónica de los señores Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel de Castilla y de Aragon escrita por su cronista Hernando del Pulgar cotexada con antiguos manuscritos y aumentada de varias ilustraciones y enmiendas. Valencia., p. 207).
Acerca de las bajas, en la crónica del marqués se contabilizan 180 hombres que perdió el marqués (Anónimo, 2003Anónimo (2003). Historia de los hechos del Marqués de Cádiz. Estudio preliminar, edición e índices por J. L. Carriazo Rubio. Granada: Universidad de Granada., p. 221; Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., p. 165), mientras que según Valera las pérdidas del marqués ascendieron a 280 hombres y que, sumando 800 del resto de caballeros, el total eran 1080 hombres (Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., p. 165). Alonso de Palencia sostiene que fallecieron 800 personas y 1500 fueron cautivados, de los cuales, 400 pertenecían a la nobleza (Fernández de Palencia, 2012Fernández de Palencia, A. (2012). Guerra de Granada. Barcelona: Linkgua., p. 48). Andrés Bernáldez indicó que mataron y apresaron a 1800 cristianos aproximadamente (Bernáldez, 1870Bernáldez, A. (1870). Historia de los Reyes Católicos Dn Fernando y Da Isabel. Escrita por el Bachiller Andres Bernaldez, Cura de los palacios y Capellán del Arzobispo de Sevilla D. Diego Deza. Sevilla., p. 165). Nebrija y Pulgar llegaron a sumar más de 1000 cautivos (Nebrixa, 1565Nebrixa, A. (1565). Chronica de los muy altos y esclarecidos reyes Catholicos don Fernando y doña Ysabel de gloriosa memoria. Valladolid., f. 171r; Pulgar, 1780Pulgar, H. del (1780). Crónica de los señores Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel de Castilla y de Aragon escrita por su cronista Hernando del Pulgar cotexada con antiguos manuscritos y aumentada de varias ilustraciones y enmiendas. Valencia., p. 207). Según Zurita, fallecieron 800 cristianos y hubo 1300 prisioneros (Marzo, 1850Marzo, I. (1850). Historia de Málaga y su provincia. Málaga: José del Rosal., p. 201). Y, por último, Francisco Henríquez de Jorquera afirmó que fallecieron 1200 hombres a caballo y mayor número de infantes (Henríquez de Jorquera, 1987Henríquez de Jorquera, F. (1987). Anales de Granada. Descripción del Reino y Ciudad de Granada. Crónica de la Reconquista (1482-1492). Sucesos de los años 1588 a 1646. Estudio preliminar y nuevos índices por P. Gan Giménez y L. Moreno Garzón, edición de A. Marín Ocete. Granada: Universidad de Granada y Ayuntamiento de Granada., p. 305).
Por parte de los cronistas musulmanes, murieron 3000 cristianos y más de 2000 fueron apresados, encontrándose entre ellos un tío materno del rey, los señores de Antequera, Jerez y Sevilla, treinta importantes nobles de Castilla, es decir, resaltando que la mayor parte de los capitanes castellanos fallecieron, además de adquirir un botín compuesto por oro, plata, preseas, armas y caballos. Estos fueron transportados a Málaga para repartirlos entre quienes lucharon contra los cristianos, pero desafortunadamente las autoridades asumieron el botín (Bustani y Quirós, 1940Bustani, A. y Quirós, C. (1940). Fragmentos de la época sobre noticias de los Reyes Nazaritas o Capitulación de Granada y Emigración de los andaluces a Marruecos. Larache: Publicaciones del Instituto General Franco., p. 14; Eguílaz Yanguas, 1894Eguílaz Yanguas, L. (1894). Reseña histórica de la conquista del Reino de Granada por los Reyes Católicos según los cronistas árabes. Granada., pp. 15-16). En cambio, el único que se atreve a ofrecer una cifra de bajas musulmanas es Bernáldez, apostando por 500 peones y 50 soldados a caballo (Bernáldez, 1870Bernáldez, A. (1870). Historia de los Reyes Católicos Dn Fernando y Da Isabel. Escrita por el Bachiller Andres Bernaldez, Cura de los palacios y Capellán del Arzobispo de Sevilla D. Diego Deza. Sevilla., p. 169).
Cuando Muley Hacén visitó Málaga, exigió la entrega de los nobles para posteriormente negociar con los cristianos un alto rescate, de ahí que Nebrija y Pulgar mencionen que el conde de Cifuentes y su hermano, entre otros, acabasen en Granada. También los musulmanes se hicieron con las armas de los que huyeron y de los muertos, además de los caballos y los fardos que transportaban (Fernández de Palencia, 2012Fernández de Palencia, A. (2012). Guerra de Granada. Barcelona: Linkgua., p. 48; Nebrixa, 1565Nebrixa, A. (1565). Chronica de los muy altos y esclarecidos reyes Catholicos don Fernando y doña Ysabel de gloriosa memoria. Valladolid., f. 170v; Pulgar, 1780Pulgar, H. del (1780). Crónica de los señores Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel de Castilla y de Aragon escrita por su cronista Hernando del Pulgar cotexada con antiguos manuscritos y aumentada de varias ilustraciones y enmiendas. Valencia., p. 207).
Sobre los encarcelados en Málaga, Andrés de Bernáldez apuntaba que los musulmanes juntaron a todos los presos en Málaga, sumando 825 hombres, de los cuales, 250 eran caballeros, alcaides, comendadores, hidalgos y otros nobles. 575 de ellos fueron llevados a la alcazaba, concretamente en el corral de esta, la conocida haza baja de la alcazaba (Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., p. 168). En otra apreciación posterior se advierte que, si los caballeros fueron a parar a la alcazaba, los soldados, judíos y mercaderes que quisieron enriquecerse a través del saqueo, fueron encerrados en Gibralfaro (Guillén Robles, 2001Guillén Robles, F. (2001). Historia de Málaga y su provincia. Málaga: Editorial Arguval., p. 372).
En relación al paradero de algunos protagonistas, debemos advertir que Pedro Enríquez, adelantado de Andalucía, y Alonso de Aguilar, de la casa de Aguilar, no fueron apresados por los cristianos, pues el primero estuvo presente en ofensivas en los años sucesivos (Bernáldez, 1870Bernáldez, A. (1870). Historia de los Reyes Católicos Dn Fernando y Da Isabel. Escrita por el Bachiller Andres Bernaldez, Cura de los palacios y Capellán del Arzobispo de Sevilla D. Diego Deza. Sevilla., p. 173; Fernández de Palencia, 2012Fernández de Palencia, A. (2012). Guerra de Granada. Barcelona: Linkgua., p. 87; Henríquez de Jorquera, 1987Henríquez de Jorquera, F. (1987). Anales de Granada. Descripción del Reino y Ciudad de Granada. Crónica de la Reconquista (1482-1492). Sucesos de los años 1588 a 1646. Estudio preliminar y nuevos índices por P. Gan Giménez y L. Moreno Garzón, edición de A. Marín Ocete. Granada: Universidad de Granada y Ayuntamiento de Granada., pp. 307 y 326; Pulgar, 1780Pulgar, H. del (1780). Crónica de los señores Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel de Castilla y de Aragon escrita por su cronista Hernando del Pulgar cotexada con antiguos manuscritos y aumentada de varias ilustraciones y enmiendas. Valencia., p. 203; Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., p. 183). De los que sí hemos sabido algo es de la liberación del conde de Cifuentes en 1483 tras pagar por saber si estaba vivo (Fernández de Palencia, 2012Fernández de Palencia, A. (2012). Guerra de Granada. Barcelona: Linkgua., p. 60. Henríquez de Jorquera, 1987Henríquez de Jorquera, F. (1987). Anales de Granada. Descripción del Reino y Ciudad de Granada. Crónica de la Reconquista (1482-1492). Sucesos de los años 1588 a 1646. Estudio preliminar y nuevos índices por P. Gan Giménez y L. Moreno Garzón, edición de A. Marín Ocete. Granada: Universidad de Granada y Ayuntamiento de Granada., p. 310; Suárez Fernández y Mata Carriazo Arroquia, 1999Suárez Fernández, L. y Mata Carriazo Arroquia, J. de (1999). Historia de España Menéndez Pidal. La España de los Reyes Católicos (1474-1516), vol. XVII-I. Madrid: Espasa Calpe., p. 494), la libertad del sobrino del marqués, Juan de Pineda también en 1483 (Fernández de Palencia, 2012Fernández de Palencia, A. (2012). Guerra de Granada. Barcelona: Linkgua., p. 60; Henríquez de Jorquera, 1987Henríquez de Jorquera, F. (1987). Anales de Granada. Descripción del Reino y Ciudad de Granada. Crónica de la Reconquista (1482-1492). Sucesos de los años 1588 a 1646. Estudio preliminar y nuevos índices por P. Gan Giménez y L. Moreno Garzón, edición de A. Marín Ocete. Granada: Universidad de Granada y Ayuntamiento de Granada., p. 310), la presencia de Diego Ponce de León, hermano del marqués de Cádiz en la toma de El Burgo y de Alozaina en 1484 (Anónimo, 2003Anónimo (2003). Historia de los hechos del Marqués de Cádiz. Estudio preliminar, edición e índices por J. L. Carriazo Rubio. Granada: Universidad de Granada., p. 234; Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., p. 181) y la liberación del alcaide de Jerez, Juan de Robles el 26 de abril de 1487 (Bernáldez, 1870Bernáldez, A. (1870). Historia de los Reyes Católicos Dn Fernando y Da Isabel. Escrita por el Bachiller Andres Bernaldez, Cura de los palacios y Capellán del Arzobispo de Sevilla D. Diego Deza. Sevilla., p. 228; Fernández de Palencia, 2012Fernández de Palencia, A. (2012). Guerra de Granada. Barcelona: Linkgua., p. 185; Valera, 1927Valera, D. de (1927). Crónica de los Reyes Católicos. Edición y estudio por J. de Mata Carriazo, Madrid., p. 185). Finalmente, tenemos constancia que el alcaide de Antequera, Gómez Suárez de Figueroa, fue rescatado en 1485 (Alijo Hidalgo, 1983Alijo Hidalgo, F. (1983). Antequera y su tierra 1410-1510. Libro de Repartimientos. Málaga: Editorial Arguval., p. 58). Otros datos nos los proporcionan el mayordomazgo, donde consta el desembolso económico que hizo el concejo de Sevilla por Fernando de Laredo, Pedro de Hoces, Juan de Cárdenas, Marco Jiménez, Juan de Monsalve, los hijos de Pedro de Esquivel, Juan Gutiérrez Tello y Álvaro de Pineda (Suárez Fernández y Mata Carriazo Arroquia, 1999Suárez Fernández, L. y Mata Carriazo Arroquia, J. de (1999). Historia de España Menéndez Pidal. La España de los Reyes Católicos (1474-1516), vol. XVII-I. Madrid: Espasa Calpe., pp. 497-498).
Por otro lado, descubrimos de la mano de Andrés Bernáldez que cuando Málaga fue conquistada en agosto de 1487, el rey pidió la liberación de los cautivos cristianos, los cuales fueron recibidos por los Reyes Católicos y la infanta en una tienda situada cerca de la puerta de Granada, sumando, entre hombres y mujeres, 600 personas (Bernáldez, 1870Bernáldez, A. (1870). Historia de los Reyes Católicos Dn Fernando y Da Isabel. Escrita por el Bachiller Andres Bernaldez, Cura de los palacios y Capellán del Arzobispo de Sevilla D. Diego Deza. Sevilla., p. 249). Por parte de Alonso Fernández de Palencia, los Reyes Católicos y la princesa atendieron a los 300 cautivos cristianos, algunos de ellos enfermos, entregándoseles a todos ropas y provisiones para retornar a sus hogares (Fernández de Palencia, 2012Fernández de Palencia, A. (2012). Guerra de Granada. Barcelona: Linkgua., pp. 207-208). Según Pulgar, liberaron 500 cautivos, mandando los Reyes Católicos «quitar los fierros, é proveer de vestiduras é de las otras cosas que ovieron menester para ir á sus tierras» (Pulgar, 1780Pulgar, H. del (1780). Crónica de los señores Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel de Castilla y de Aragon escrita por su cronista Hernando del Pulgar cotexada con antiguos manuscritos y aumentada de varias ilustraciones y enmiendas. Valencia., p. 322). Y, por último, Jerónimo Münzer expresaba que se presentaron ante el rey 752 cautivos cristianos, extenuados por la hambruna, a lo que el monarca les ofreció caldo de gallina y otros alimentos (Münzer, 1991Münzer, J. (1991). Viaje por España y Portugal. Madrid: Ediciones Polifemo., p. 149) (Fig. 12).
Figura 12. Liberación de los cautivos en 1487 por Moreno Carbonero. Fuente: Museo de Málaga, BA/CE00183.
La batalla de la Axarquía puede entenderse como un episodio bélico cuyo resultado favorable a los nazaríes viene determinado por la labor engañosa de algunos adalides de la nobleza castellana, por el medio fragoso perjudicial a un ejército amplio y bien armado como el castellano y la capacidad de dominar la ofensiva los musulmanes dado el conocimiento del terreno y la desventaja del ejército cristiano en su posición.
No podemos entender la incursión militar castellana como una operación para tomar parte de la Axarquía y así ahogar a Málaga, sino una algarada para ocasionar daños, pues no había interés en posicionar contingentes militares y repobladores en estas tierras. Sin embargo, de haber sido exitosa la operación, hubiera provocado una fractura en la zona malacitana visible en la destrucción de todas las alquerías, la obtención de todos los productos de ella y la huida definitiva de sus pobladores, facilitando así el aislamiento de Málaga y todas las tierras al occidente de cara a futuras conquistas.
La capacidad militar y la superioridad numérica por parte de los ejércitos cristianos se ha ido demostrando con la conquista de las grandes poblaciones, cuyas localizaciones eran más favorables al establecimiento de campamentos, del montaje de la artillería y de los movimientos de la caballería e infantería. En cambio, en esta incursión solo se contó con caballeros, lanceros y peones en un medio fragoso. Por parte del lado nazarí, pese al retroceso territorial con las diversas conquistas castellanas, la defensa del emirato era firme, recuperando Zahara de la Sierra en 1481 o derrotando a los castellanos en Loja en 1483. En la Axarquía contaron con la caballería, ballesteros, espingarderos y lanceros que supieron desenvolverse con soltura a través de emboscadas.
En esta batalla se ha ido poniendo de manifiesto la eficacia de las atalayas al conseguir avisar a las diferentes poblaciones de la incursión castellana, pero también del uso de la torre de alquería como medio de refugio y defensa de una parte de la población, siendo útil de cara a la resistencia e incluso ataque a los batallones enemigos. Teniendo en cuenta el medio físico abrupto, la derrota cristiana pudo tomarse como referencia por parte de los nazaríes de como debían defender sus dominios y vencer al enemigo.
Aunque la batalla de la Axarquía pudo ser sonada por la gran derrota cristiana, fue resultado de un cúmulo de circunstancias que favorecieron a los nazaríes y solamente significó una excepción más en la Guerra de Granada para ambos contendientes que no afectó al resultado final, ya que el curso de la guerra continuó hasta la desaparición del emirato naṣrī.
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